El presidente Gustavo Petro reaccionó con contundencia tras el hundimiento de la ley de financiamiento en el Congreso, una reforma tributaria que buscaba recaudar 12 billones de pesos para cubrir el déficit del presupuesto del próximo año. “El hundimiento de la ley de financiamiento es un golpe al pueblo colombiano”, expresó el mandatario a través de su cuenta de Twitter. Destacando una breve pero fuerte declaración que reflejó su descontento con la decisión del Legislativo.
Esta ley, que hubiera sido la segunda reforma tributaria del gobierno de Petro, fue rechazada por las comisiones económicas del Congreso, que consideraron que no era viable. La propuesta había sido presentada como una medida necesaria para reducir el hueco fiscal del país. También; para financiar los programas sociales que el gobierno considera prioritarios. Sin embargo, encontró una férrea oposición, especialmente de sectores del Congreso que consideraron que la reforma afectaba a ciertos grupos económicos.
La decisión representó una de las derrotas más significativas del presidente en su mandato, ya que no solo se trataba de una propuesta económica clave. Sino de una cuestión de política interna, con la coalición de gobierno enfrentando divisiones sobre cómo abordar la tributaria. En respuesta al rechazo, varios ministros y funcionarios del gobierno; entre ellos el ministro de Hacienda, Diego Guevara, y el director del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, manifestaron su rechazo a la decisión.
El director del DPS, Gustavo Bolívar comparó la tributaria de Duque con la de Petro
Gustavo Bolívar fue especialmente crítico, afirmando que el Congreso había actuado “de manera servil a intereses corporativos”, refiriéndose a los legisladores que se opusieron a la reforma. El funcionario comparó la situación con la ley de financiamiento de 2019, aprobada durante el mandato de Iván Duque. La cual favoreció a los sectores más ricos, señalando que la reforma de Petro tenía como principal objetivo a los colombianos más pobres.
El mensaje de Bolívar fue claro: “El archivo de la reforma es un golpe doloroso, pero no nos rendimos. Seguimos adelante con el presidente Petro, buscando cambiar este país contra viento y marea”. En este contexto, el gobierno resaltó que el rechazo a la reforma no significa el fin de sus esfuerzos para mejorar la situación económica y social de los colombianos. Por lo que seguirán buscando alternativas para financiar sus programas, aunque reconocen la dificultad que representa no contar con esta fuente de recursos.
Tensiones entre el poder ejecutivo y legislativo ponen en desafío la administración del Gobierno Petro
Este revés en el Congreso es considerado por muchos analistas como un reflejo de las tensiones que existen entre el ejecutivo y el legislativo. Asimismo; un desafío para la administración de Petro en sus esfuerzos por llevar a cabo las reformas que considera esenciales para el país. A pesar de la derrota, desde el gobierno se aseguró que no se rendirán en su lucha por implementar cambios estructurales que favorezcan a los sectores más vulnerables. Adicionalmente, reiteraron su compromiso con el bienestar de los colombianos.
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La caída de la ley de financiamiento también ha generado un debate sobre la capacidad del gobierno para concretar sus propuestas en el Congreso y si este será un obstáculo para el resto de su mandato. La oposición, por su parte, ha aplaudido el rechazo de la reforma, argumentando que el gobierno debe reconsiderar sus políticas fiscales y su enfoque económico.