Trump retira visas a altos funcionarios del gobierno Petro

La crisis bilateral escala: Estados Unidos revoca visas a miembros del gabinete colombiano.

En medio de un clima diplomático cada vez más tenso, el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha retirado las visas a varios funcionarios del gabinete del presidente Gustavo Petro. La medida, que aún no ha sido confirmada oficialmente con nombres, surge tras semanas de enfrentamientos verbales, acusaciones mutuas e inquietudes por el rumbo de las relaciones bilaterales.

La noticia fue revelada inicialmente por Semana, que informó que aunque la visa del presidente Petro continúa vigente, miembros clave de su gobierno habrían sido afectados, entre ellos ministros, asesores presidenciales y jefes de agencias clave. Esto ocurre luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, ordenara el regreso a Washington del encargado de negocios de EE. UU. en Bogotá, John McNamara, calificando como “infundadas” las declaraciones provenientes del Ejecutivo colombiano.

En respuesta, Petro ordenó el retorno inmediato del embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña, solicitando un informe completo sobre la agenda bilateral. El mandatario ha insinuado que sectores del gobierno estadounidense estarían involucrados en conspiraciones para desestabilizar su administración.

Una reacción en cadena

El ministro del Interior, Armando Benedetti, fue uno de los primeros en pronunciarse tras conocerse la revocación de visas. En su cuenta de X, criticó con dureza al gobierno estadounidense y lo acusó de “juegos políticos”. “He sido una víctima de estos procesos. Me la han quitado dos veces por disputas políticas internas en Colombia”, escribió, recordando que ya enfrentó la revocatoria de su visa en 2017 y 2023.

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La molestia de Washington también estaría relacionada con recientes decisiones del gobierno colombiano: la negativa a extraditar a guerrilleros solicitados por la justicia norteamericana, el ingreso de Colombia al megaproyecto chino de infraestructura “Nuevas Rutas de la Seda” y los acercamientos con gobiernos como los de Venezuela, Cuba y Haití. Para la administración Trump, estos movimientos representan un alejamiento estratégico de la alianza tradicional entre ambos países.

A pesar de las tensiones, Marco Rubio aseguró que la intención no es romper la relación con Colombia: “Esperamos recuperar la cooperación bilateral y trabajar de forma constructiva”, declaró, aunque también enfatizó que se tomarán medidas adicionales para dejar clara la “profunda preocupación” de Washington.

Escalada sin precedentes

Con esta decisión, el gobierno de Trump eleva el tono de la confrontación con Petro, una relación que ya venía marcada por el escepticismo desde su campaña presidencial. Aunque el presidente colombiano insiste en que se trata de una injerencia injustificada, sus opositores consideran que las relaciones con Estados Unidos están en su punto más crítico en décadas.

Por ahora, la expectativa gira en torno a si se revelarán oficialmente los nombres de los funcionarios sancionados y cómo impactará esta decisión en temas clave como cooperación en seguridad, lucha antidrogas, inversiones y migración. La ruptura parece lejana, pero el deterioro es innegable.