El congresista republicano Mario Díaz-Balart presentó ante el Comité de Asignaciones de la Cámara Baja un proyecto de ley que busca recortar en un 22% la ayuda exterior para el año fiscal 2026. Contempla varios países, entre ellos Colombia. “El proyecto de ley deja claro que aquellos países que no estén dispuestos a cooperar en asuntos de importancia directa para los estadounidenses serán responsables”, dijo.
El proyecto llega días después de superar la segunda tensión diplomática entre el gobierno de Donald Trump y Gustavo Petro en lo que va de 2025. La primera tensión ocurrió a finales de enero, cuando Petro rechazó la deportación de colombianos irregulares y pidió respeto por sus derechos humanos. La segunda se dio por el presunto golpe de Estado que su excanciller Álvaro Leyva estaría planeando con congresistas republicanos y el gobierno Trump.
“El proyecto de ley recorta o retiene la ayuda a países que ya no promueven intereses comunes, como Colombia, debido a los flagrantes fracasos del gobierno de Petro en la prevención de la violencia política, el deterioro económico y el envalentonamiento de la delincuencia transnacional”, aseguró Díaz-Balart. Este congresista es señalado por Petro de supuestamente orquestar un golpe de Estado en su contra.
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Las posibles afectaciones ante este proyecto
Este proyecto, de aprobarse, podría traer un impacto negativo para la economía mundial y de Colombia. En el país podría condicionar o reducir fondos para la erradicación de cultivos ilícitos, interdicción y programas de desarrollo alternativo. Esto podría debilitar la capacidad de Colombia para combatir el narcotráfico. De hecho, el proyecto de ley podría restringir hasta un 30% de los recursos para la lucha contra las drogas.
También podría afectar la implementación de reformas y la consolidación del Estado de Derecho por el recorte de fondos destinados a la justicia, derechos humanos, y al apoyo a instituciones democráticas. También muchos programas de desarrollo rural, apoyo a comunidades vulnerables, y proyectos que buscan reducir la pobreza y la desigualdad, a menudo cofinanciados por Usaid y otras agencias, podrían sufrir recortes.
Específicamente, el proyecto de Díaz-Balart busca no destinar fondos para proyectos relacionados con el cambio climático. Dado que Colombia es un país megadiverso y vulnerable a los efectos del cambio climático, esto podría afectar iniciativas de conservación, adaptación y mitigación.
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