...

Petro defiende su rol actoral con ironía: entre la historia de las negritudes y una invitación a Hollywood

Con una mezcla de sarcasmo y defensa cultural, el presidente Gustavo Petro respondió a la polémica por su debut cinematográfico. Lejos de disculparse, el mandatario usó sus redes sociales para reírse de la situación. “Jajajajaja, no solicité participar“, escribió, aclarando que su aparición dura apenas cinco segundos. Petro ironizó sobre el escándalo que generó su breve escena frente a una bailarina jamaiquina que, según él, encantó a los próceres de la historia.

El mandatario aprovechó el momento para lanzar una pulla directa a otros líderes políticos. Con tono irónico, cuestionó por qué se critica su faceta de actor o escritor mientras otros gobernantes “se dedican a perpetuarse en el poder” o incluso a desempeñarse como DJ. Para Petro, su participación no es un capricho, sino una herramienta para lanzar el arte audiovisual colombiano a niveles superiores y rescatar el papel de los indígenas y las comunidades negras en la independencia.

De los sets de rodaje a los contactos en Hollywood

En medio de su defensa, el presidente reveló un “puente” inesperado con la élite de Hollywood. Petro confirmó que mantuvo conversaciones con la novia de Cuba Gooding Jr., protagonista de la cinta sobre el almirante Padilla. Según el mandatario, ella es amiga cercana del legendario actor Robert De Niro. Petro no perdió la oportunidad de usar este vínculo para enviar un saludo e invitar formalmente a De Niro a visitar Colombia.

Esta invitación no es un detalle menor. El presidente sostiene que estas conexiones internacionales son necesarias para que el mundo conozca la historia real del país. Según su visión, la investigación histórica y el cine de alta calidad son fundamentales para la identidad nacional. Por ello, defiende su presencia en el set como un acto de promoción para la cinematografía local, buscando que figuras de la talla de De Niro pongan sus ojos en el potencial artístico de Colombia.

El arte frente al debate político

La respuesta de Petro busca desviar el foco del gasto público hacia la importancia de la narrativa histórica. Al enfatizar que su aparición es mínima, intenta minimizar las críticas de la oposición sobre el uso de su tiempo presidencial. Sin embargo, su insistencia en el valor del arte sugiere que seguiremos viendo a un mandatario interesado en influir en la cultura y la literatura tanto como en la política.

Finalmente, el mensaje de Petro deja claro que no piensa retroceder ante las burlas. Por el contrario, abraza su nueva faceta con ironía, posicionándose como un promotor de la “Colombia profunda” que llega a las pantallas globales. Con Robert De Niro ahora en el radar del Gobierno, la película del almirante Padilla parece ser solo el inicio de una estrategia que mezcla la diplomacia, el cine y la reivindicación histórica.

Lea también: Petro debuta como actor junto a Cuba Gooding Jr. en filme estatal