La expedición del Decreto 0182 de 2026 marca un punto de giro para el sistema de salud en el Valle del Cauca. Esta norma reorganiza el aseguramiento territorial tras el naufragio de la reforma gubernamental en el Congreso. El cambio más profundo radica en el traslado masivo de afiliados hacia las EPS que cumplen con los nuevos umbrales de participación. En la práctica, esto convierte a la Nueva EPS en el pilar del sistema, proyectando la recepción de hasta 11,5 millones de usuarios a nivel nacional.
Para el Valle del Cauca, el Ministerio de Salud ya definió qué entidades conservarán su operación. En Cali, las EPS habilitadas para los regímenes contributivo y subsidiado incluyen a Comfenalco Valle, Coosalud, Nueva EPS, SOS, Emssanar, Sura, Sanitas, Salud Total y Mallamas. Por el contrario, aseguradoras como Famisanar y Asmet Salud no recibieron autorización para operar en la capital vallecaucana, lo que obliga a sus afiliados a migrar hacia los prestadores autorizados.
Nueva EPS bajo la lupa por capacidad y deudas
Además, la normativa establece que las EPS con menos de un millón de afiliados deben alcanzar un 3 % de participación en el territorio para permanecer. Esta regla favorece la concentración en la Nueva EPS, que ahora será la única opción en el 45 % de los municipios de Colombia. Sin embargo, la Unión de las IPS expresa serias dudas sobre la viabilidad de este modelo. Jorge Toro, director del gremio, advierte que la entidad enfrenta pasivos estimados por la Superintendencia en 15 billones de pesos.
Por otra parte, el sector hospitalario del Valle teme que esta carga prestacional sature las redes de atención. Al centralizar la población en una sola entidad intervenida por el Estado, las clínicas locales enfrentan la incertidumbre de nuevos contratos y el pago de deudas acumuladas. La transición exige que la Nueva EPS reorganice su red de servicios sin interrumpir las citas y procedimientos que ya estaban programados por las entidades salientes.
Derechos del usuario: traslados y casos especiales
Frente al inminente cambio, los ciudadanos se preguntan si tienen margen de elección. La ley estipula que, tras la asignación automática, el usuario debe permanecer en la nueva EPS al menos 60 días. Una vez cumplido este plazo, el afiliado podrá trasladarse con normalidad a cualquier otra entidad que funcione en su municipio. Es vital que los usuarios sigan con su aseguramiento actual hasta el día previo a la nueva asignación para evitar vacíos en la prestación.
Para las poblaciones más vulnerables, el decreto ofrece protecciones adicionales. Los pacientes de alto costo y las mujeres gestantes cuentan con un régimen de seguimiento especial para garantizar que sus tratamientos no sufran traumatismos. La EPS receptora debe asumir la responsabilidad de la atención desde el primer momento, asegurando la continuidad de terapias y la entrega de medicamentos esenciales.
Pasos finales para la implementación
Aunque el decreto es oficial, los traslados no ocurrirán de forma inmediata. La Superintendencia Nacional de Salud debe emitir los actos administrativos que formalicen el nuevo mapa territorial de cada EPS. Solo entonces iniciará la redistribución de los afiliados. Mientras tanto, el Ministerio de Salud y la Adres coordinan los aspectos técnicos para que el proceso sea transparente. Las autoridades recomiendan a los vallecaucanos verificar su estado de afiliación en los canales digitales y denunciar cualquier barrera en el acceso al servicio durante esta transición.
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