Frisby España sorprendió a sus seguidores con el lanzamiento de una nueva imagen corporativa, a pesar de la disputa legal que enfrenta con la empresa colombiana Frisby S.A. BIC, reconocida por su trayectoria en el mercado del pollo frito. El rediseño, que incluye una versión actualizada de su mascota y la eliminación del color amarillo característico, fue presentado como parte de una estrategia para “modernizar” la propuesta en el mercado europeo.
El anuncio, difundido a través de redes sociales, se produce en un contexto tenso. La compañía española ha sido señalada por usar elementos visuales y el nombre de la marca colombiana sin autorización, lo que ha derivado en acciones legales por parte de Frisby S.A. BIC, que mantiene los derechos de propiedad intelectual en Europa desde 2005.
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Pese a la polémica, Charles Dupont, vocero de Frisby España, argumentó en medios de comunicación que su empresa actuó dentro del marco legal, señalando que la marca colombiana no había sido utilizada en territorio europeo durante años. “Si no se usa una marca en cinco años, se pierde”, afirmó Dupont, quien además confirmó que solicitaron la anulación del registro en España.
Frisby España suspende temporalmente programa de franquicias
La cadena española también informó que su programa de franquicias ha sido temporalmente suspendido debido al elevado número de solicitudes. En paralelo, anunció el relevo de su administrador provisional, G. Barrenechea Correa, como parte de una reorganización interna que acompaña su plan de expansión.
Frisby Colombia ha reiterado que no tiene relación alguna con las operaciones de la marca en Europa y que continuará defendiendo su legado de más de cuatro décadas. En respuesta a la controversia, múltiples marcas y usuarios colombianos han expresado su respaldo a la cadena nacional, lo que ha generado presión tanto en redes sociales como en instancias jurídicas.
Mientras tanto, aunque el logo y los colores de Frisby España han sido ligeramente modificados, observadores señalan que el diseño sigue recordando al original colombiano. Incluso la presentación de productos, como el pollo frito acompañado de miel, mantiene elementos que apelan a la cultura culinaria de Colombia.
La disputa continúa, y todo indica que aún hay capítulos por escribir en este caso de derechos de marca que ha cruzado fronteras.