Aunque pareciera que el negocio de la coca en el país termina siendo generador de riquezas para toda la cadena que la produce y la comercializa, la realidad en las zonas rurales es otra.
Así fue como lo evidenció la periodista independiente Steph Bates, que llegó hasta una zona cocalera en el departamento del Cauca, y pudo palpar la realidad que afrontan las familias que se dedican a cultivar la hoja de coca.
“Los que están coronando viven en mansiones, en yates, pero quienes los producen en realidades como estas. Ojalá el Gobierno le dé opciones dignas a estas personas”, dijo Bates a través de su publicación que hizo en redes sociales.
Agregó que “es realmente decepcionante como los campesinos que hacen el primer eslabón viven en condiciones como estas, sin cocinas, no tienen baño”.
Muchas de las familias dedicadas al cultivo de hoja de coca lo hacen ante la falta de oportunidades en sus territorios. Por eso insisten al gobierno nacional que la guerra contra el narcotráfico se atienda integralmente.