El Senado de la República aprobó que el escaño que ocupaba el asesinado senador Miguel Uribe Turbay permanezca vacío hasta el 20 de julio de 2026. La determinación busca rendirle un homenaje permanente, al tiempo que reafirma el compromiso de la institución con la defensa de la vida y la democracia. El Senado respetará la curul como un espacio simbólico y la cubrirá con la bandera de Colombia, mientras la senadora María Angélica Guerra, quien asumió el reemplazo de Uribe Turbay, ocupará otro asiento diferente en el hemiciclo como gesto de honor y respeto.
La medida se adoptó tras la propuesta presentada por el senador Jonathan Pulido Hernández, dirigida al presidente del Senado, Lidio García Turbay. En la carta oficial, el congresista solicitó que el asiento permaneciera sin uso durante todo el periodo restante de la actual legislatura.
Además, Pulido argumentó que la iniciativa representa “un homenaje a su vida, a su labor legislativa y a su firme compromiso con la democracia colombiana”. Asimismo, resalto que la ausencia del senador, atacado el pasado 7 de junio en Bogotá y fallecido el 11 de agosto, debe convertirse en una presencia simbólica dentro del recinto legislativo.
Significado político y social
El asesinato de Miguel Uribe Turbay, ocurrido durante actividades de precampaña presidencial, conmocionó al país y fue catalogado como un atentado directo contra el sistema democrático colombiano. Por ello, mantener su curul vacía hasta el final del actual periodo legislativo cobra un sentido profundo y va más allá de un gesto protocolario.
La medida convierte el asiento en un símbolo permanente, recordando la vulnerabilidad de quienes participan en la vida pública y la necesidad urgente de reforzar mecanismos de protección para los dirigentes políticos. De esta manera, el Senado envía un mensaje de rechazo a la violencia y de respeto por la memoria del congresista asesinado.
El acuerdo aprobado establece que la silla permanecerá sin ocuparse hasta el 19 de julio de 2026, fecha en la que concluye el periodo legislativo vigente. Será un recordatorio constante del sacrificio de Uribe Turbay y de la obligación del Congreso de salvaguardar la vida de los servidores públicos.