Un acuerdo que empezó a tomar forma desde el 2024, durante la realización de la COP16 en Cali, se oficializó este 25 de febrero. Se trata del “Corredor biológico del valle geográfico del río Cauca”, una iniciativa que busca transformar la relación entre la producción y la naturaleza. La Gobernación del Valle y Asocaña firmaron este pacto para recuperar una zona vital de nuestra región.
Con este proyecto, el objetivo es proteger miles de hectáreas y cientos de especies que habitan cerca del río más importante del departamento. Es un paso gigante para que el desarrollo económico no le dé la espalda al medio ambiente.
Este ambicioso plan abarca la restauración de 890 kilómetros del río Cauca. La meta principal es blindar cerca de 6.500 hectáreas donde conviven más de 650 especies de fauna y flora. Según explicaron las entidades, el trabajo se concentrará inicialmente en ocho cuencas de ríos que alimentan al Cauca.

Municipios como Palmira, El Cerrito, Pradera y Florida serán los protagonistas de estas acciones de conservación. La idea es crear una red natural que permita que la vida silvestre se mueva sin riesgos por todo el valle geográfico.
Sobre esta unión, la gobernadora Dilian Francisca Toro resaltó la importancia de trabajar en equipo con el sector privado. “Lo que buscamos es que la conservación vaya de la mano del desarrollo”, afirmó la mandataria durante la firma del acuerdo. Según Toro, la clave está en que los resultados se sientan en las comunidades que viven y trabajan en estas zonas. No se trata solo de sembrar árboles, sino de educar ambientalmente a quienes habitan cerca de estas cuencas prioritarias.
¿Cuáles son los beneficios de la comunidad?
Hay un dato muy importante, el corredor biológico no solo beneficiará a los animales y plantas de la región. Claudia Calero, presidente de Asocaña, explicó que esta alianza permitirá unir el conocimiento técnico con el esfuerzo de la gente. “Estamos generando empleo vía viveros comunitarios”, detalló Calero sobre el impacto directo en el bolsillo de los vallecaucanos.

Al fortalecer estos viveros, se garantiza que la reforestación se haga con especies nativas cuidadas por las mismas manos de la comunidad. Además, estas acciones ayudarán a regular los ríos y a prevenir riesgos de inundaciones. “Con el acuerdo con la Gobernación estaremos protegiendo 8 ríos importantes de los 13 ríos afluentes al río Cauca”, expresó la presidente de Asocaña.
Por su parte, la Secretaría de Ambiente del departamento destacó que este proyecto tiene un enfoque integral que favorece a todo el ecosistema. “Se va a generar mucho impacto social, económico y ambiental”, aseveró Francia Obando, titular de esta cartera. La funcionaria insistió en que recuperar la franja del río Cauca es una tarea que debe realizarse de manera urgente para conservar el agua. Al final, este corredor funcionará como una protección natural para los recursos hídricos que abastecen a gran parte de los municipios del Valle.
El futuro del río Cauca
La Gobernación del Valle tendrá la tarea de buscar recursos técnicos y económicos para que el proyecto no se detenga. Se planea tocar puertas a nivel nacional e internacional para asegurar el financiamiento de estas actividades a largo plazo.
A través del CODEPARH, se socializarán los avances para que la ciudadanía sea testigo de cómo cambia el paisaje del río. Este esfuerzo conjunto promete devolverle la vitalidad a una cuenca que ha sufrido por décadas el impacto humano.