La comunidad educativa del Liceo Departamental, sede La Presentación, alzó su voz de protesta este martes 30 de septiembre al denunciar que la infraestructura del plantel representa un riesgo inminente para los 250 niños que estudian allí. Docentes y padres de familia señalaron que las condiciones actuales de la institución se han convertido en una amenaza constante para la integridad de los menores.
El mal estado del colegio no es una novedad. Desde hace más de cuatro años, la comunidad ha elevado solicitudes formales ante la Secretaría de Educación de Cali para que autorice la reubicación. Sin embargo, pese a los llamados reiterados, el proceso no ha pasado de listas de espera, mientras el deterioro de la edificación avanza sin control.

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Infraestructura en colapso
Los manifestantes aseguraron que ya se han presentado incidentes graves dentro de la institución. Partes del techo se han desplomado en dos ocasiones y en varias aulas el piso se ha levantado, lo que dificulta el desarrollo normal de las clases. Estas situaciones, afirman, confirman que se trata de una tragedia anunciada si no se toman medidas inmediatas.
El temor aumenta entre los padres de familia, quienes consideran que cada día que sus hijos permanecen en la sede escolar es un riesgo innecesario. Los líderes de la protesta recalcaron que no buscan entorpecer el calendario académico, sino garantizar un espacio seguro y digno para los estudiantes y docentes que hoy trabajan en condiciones precarias.

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Llamado a la Secretaría de Educación
Ante este panorama, la comunidad educativa hizo un llamado directo y urgente a la Secretaría de Educación de Cali. Pidieron que se autorice cuanto antes el traslado temporal de los estudiantes y docentes a una sede alterna que cuente con condiciones adecuadas, mientras se define una solución definitiva para la infraestructura de La Presentación.
Los voceros recordaron que el acceso a una educación de calidad implica también la garantía de espacios seguros. En ese sentido, insistieron en que la administración municipal no puede ignorar más las alertas y debe actuar con celeridad. Para ellos, la situación ha dejado de ser un asunto administrativo y se ha convertido en una emergencia que requiere decisiones inmediatas.