La instalación de nuevas cámaras de fotodetección en Cali desató una protesta en el occidente de la ciudad. Más de 60 mototaxistas del sector de Siloé participaron en una manifestación pacífica el 15 de diciembre para expresar su rotundo rechazo a los dispositivos instalados por la Alcaldía.
Los manifestantes señalaron que, para ellos, la implementación de las cámaras no es una medida de seguridad, sino una amenaza directa a su sustento. Al operar en la informalidad, temen un aumento exponencial de las sanciones económicas, lo que pondría en riesgo el derecho al trabajo de decenas de familias que dependen del mototaxismo como única fuente de ingresos.
El punto de tensión y la denuncia comunitaria
La protesta se concentró en puntos estratégicos de la Comuna 20, donde los manifestantes pidieron a la administración distrital revisar la política de fotodetección, teniendo en cuenta el contexto social y económico de la zona.
La inconformidad no solo se limita al gremio de motociclistas. Líderes comunales de Siloé han denunciado que la instalación de estos dispositivos es un “negocio excesivo” y un “asedio más a las zonas populares”.
Alegan que la celeridad para sancionar no se replica en la inversión necesaria: la comunidad exige que antes de instalar cámaras para multar, el gobierno debe priorizar la pavimentación, la señalización y el mejoramiento de la malla vial, que se encuentra en pésimo estado.
La respuesta de la alcaldía y la ubicación específica
Aunque la Secretaría de Movilidad no se había pronunciado directamente sobre la protesta de los mototaxistas al cierre de la jornada, las autoridades sí han defendido la instalación del sistema, parte de un plan que contempla 30 nuevas cámaras fijas en puntos estratégicos.
- Ubicación clave: una de las cámaras de fotodetección fue instalada frente al hospital del barrio Siloé, en la Comuna 20. La ubicación fue defendida por las autoridades debido a los altos índices de siniestralidad en el área y la cercanía con el centro asistencial.
- Doble propósito: entidades como Enruta (antiguo CDAV) explicaron que las cámaras no solo detectan infracciones de tránsito (exceso de velocidad, semáforo en rojo), sino que también están integradas al sistema de videovigilancia urbana para fortalecer la seguridad ciudadana y las capacidades operativas de la Policía.
- Financiación del MÍO Cable: adicionalmente, se ha confirmado que parte de los recursos generados por la fotodetección se destinan al funcionamiento de proyectos clave en la zona de ladera, como el MÍO Cable, garantizando la continuidad de este servicio de transporte.
La Alcaldía recordó que las cámaras no entrarán en operación sancionatoria hasta que se ejecute el periodo pedagógico correspondiente y se instale la señalización de advertencia necesaria (señal SI-35a). El gremio mototaxista anunció que continuará solicitando espacios de diálogo para exponer sus preocupaciones.
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