En un debate que cuestiona la naturaleza recaudatoria del sistema de tránsito en Colombia, el secretario de Movilidad de Cali, Gustavo Orozco, propuso desde la capital del país una reducción estructural en el costo de las multas. Según el funcionario, el modelo actual, basado en indexaciones económicas automáticas, castiga desproporcionadamente a los trabajadores sin que ello se traduzca en una reducción efectiva de la accidentalidad.
Orozco fue enfático al señalar que el incremento anual de las sanciones, ligado al Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV), carece de criterios técnicos orientados a salvar vidas.
El impacto del aumento automático: 2025 vs. 2026
El secretario utilizó cifras concretas para ilustrar cómo el ajuste económico afecta al ciudadano. Una infracción por mal parqueo en Cali, que en 2025 tenía un valor cercano a los $604.000, pasó a costar aproximadamente $633.000 en 2026 debido al ajuste del salario mínimo.
“El ciudadano hoy paga casi $30.000 más, no porque la infracción sea más riesgosa, sino por un ajuste automático. Las sanciones suben o bajan sin que exista un cambio en la conducta sancionada ni en los resultados de seguridad vial”, advirtió Orozco, cuestionando que la peligrosidad de una infracción se mida con índices económicos y no con datos de siniestralidad.
Multas que consumen un tercio del salario
Uno de los puntos más críticos de la propuesta de Orozco es el impacto social de las sanciones en las poblaciones vulnerables. El funcionario explicó que una multa por no portar casco, tasada hoy en $633.000, representa cerca del 36 % del ingreso mensual de una persona que devenga un salario mínimo.
- Impacto desproporcionado: para un trabajador de bajos ingresos, una sola infracción equivale a perder prácticamente un tercio de su sustento mensual.
- Falta de correlación: Orozco citó estudios que demuestran que incrementar el valor de las multas no reduce significativamente las muertes ni lesiones graves en las vías.
- Propuesta de cambio: se busca un sistema de indexación más justo que priorice la pedagogía y la autoridad efectiva sobre el afán de recaudo.
Cali: cifras positivas en medio de la crisis
A pesar de las críticas al sistema de multas, Cali cerró el 2025 como el año con menos muertes por accidentes de tránsito en la última década. Sin embargo, Orozco insiste en que este logro se debe a controles operativos y pedagogía, y no al alto costo de las sanciones. “Las secretarías de movilidad existimos para salvar vidas, no para recaudar”, concluyó.
La propuesta de Orozco abre un debate nacional sobre la necesidad de modernizar el Código Nacional de Tránsito, buscando que las multas dejen de ser un factor de empobrecimiento y se conviertan en herramientas reales de cultura ciudadana.
Lea también: Nuevas tarifas peajes Cali-Palmira y Rozo para 2026