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Petro admite aumento de homicidios en tres ciudades

Petro reconoció focos de violencia, llamó a implementar un plan de acción urgente.

Durante el primer encuentro de comandantes de la Policía Nacional, el presidente Gustavo Petro ofreció un diagnóstico matizado sobre el panorama de seguridad en Colombia. A pesar de que en los últimos meses se ha registrado un aumento en los homicidios en algunas zonas urbanas, el mandatario rechazó la idea de que el país atraviese una crisis generalizada, insistiendo en que el problema está focalizado en unos pocos puntos críticos.

Según las cifras oficiales presentadas, Cali, Bogotá y Pereira concentran el alza más significativa en homicidios en lo que va del año. Cali lidera esta lista con 50 asesinatos más que en el mismo periodo de 2024, seguida de Bogotá con un incremento de 34 casos y Pereira con 29. “Si se eliminan esos aumentos de la ecuación, el resto del país muestra una tendencia estable o incluso a la baja”, explicó el presidente, agregando que en más de 20 capitales departamentales los homicidios han disminuido de forma consistente.

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No obstante, Petro reconoció que los datos preocupan y ameritan una respuesta urgente. Por ello, propuso la formulación de un plan de acción inmediato dirigido a las ciudades más afectadas, especialmente aquellas que también enfrentan problemas de control territorial y criminalidad organizada. En ese sentido, mencionó la necesidad de recuperar la autoridad sobre los puertos del país, considerados puntos estratégicos para el tráfico de mercancías ilegales, el contrabando y otras actividades ilícitas.

Casos de corrupción que empañan a Buenaventura

Uno de los casos más emblemáticos de esta problemática ha sido el escándalo en torno a Diego Marín Buitrago, alias Pitufo, señalado por presuntamente liderar una red de corrupción que facilitó el paso de cargamentos ilegales a través de puertos clave como el de Buenaventura, mediante sobornos a funcionarios de la DIAN y la Policía Fiscal y Aduanera.

“El crimen no actúa de forma uniforme. Se concentra allí donde se debilitan los controles institucionales”, afirmó el jefe de Estado, quien además hizo un llamado a mirar la situación con perspectiva local antes que caer en el alarmismo. Según su análisis, la criminalidad avanza donde encuentra grietas institucionales y vacío de autoridad, no necesariamente como resultado de una crisis estructural de seguridad.

A pesar de su rechazo al discurso del caos, el presidente admitió que Colombia aún enfrenta grandes retos para garantizar condiciones óptimas de seguridad, especialmente en zonas urbanas vulnerables a disputas entre grupos ilegales y economías subterráneas. Por eso, insistió en la urgencia de una respuesta articulada entre fuerzas de seguridad, gobiernos locales y comunidad, para contener los focos de violencia sin descuidar el resto del territorio.