Eventos públicos millonarios y una gran inyección de propaganda electoral caracterizaron las campañas de los 13 representantes electos a la Cámara por el Valle del Cauca. Según los reportes cargados en Cuentas Claras, los gastos oscilaron entre más de 100 y 600 millones de pesos. Además, ninguno estuvo cerca de superar los topes electorales estipulados por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
CW+ Noticias rastreó las cuentas de las campañas electorales a la Cámara por el Valle e identificó que las más caras estuvieron en el Pacto Histórico, el Partido de La U y el Centro Democrático. Además de los congresistas electos, otras figuras quemadas que no alcanzaron curul también registraron altos gastos e ingresos en el ejercicio electoral.
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—Así se movieron los gastos e ingresos en la campaña

El representante electo que más gastó en campaña fue Luis Alfonso Chávez, del partido de La U. Chávez obtuvo 53 mil votos, algo que le aseguró una curul para los próximos cuatro años. En total, gastó $655.986.616. De esa plata, 335 millones fueron para propaganda electoral y 142 millones para actos públicos.
En cuanto a su financiación, 279 millones fueron aportados en un crédito por Oriana Chávez Muriel y otros 200 millones por Jorge Enrique Zamorano Caicedo, hermano de Julián Caicedo —esposo de la gobernadora Dilian Francisca Toro—. Chávez es de la línea del caicedismo y fue impulsado por Jorge Caicedo, especialmente en el Norte del Valle. También hay un aporte de un crédito por 61 millones a nombre de Sandra Ospina Aragón y otros 16 millones contribuidos por el Partido de La U.
Después de Chávez, quien más gastó en campaña fue Santiago Castro, del Centro Democrático. En total fueron $616.747.500 e invirtió más de 278 millones de pesos en propaganda electoral y 110 millones en gastos de administración, que incluyen honorarios, pagos a la gerencia y coordinación política de su campaña y de prensa. En otros, incluye más de 160 millones para transporte y 45.5 millones para rendición de cuentas y gastos judiciales.
Castro, heredero del representante y senador electo, Cristhian Garcés, también recibió un alto porcentaje de financiación por parte del sector privado y empresarial.

Además de los aportes hechos por el partido Centro Democrático (150 millones), la Fundación Despierta Valle fue la que más aportó en campaña a Castro, con 128 millones. Estos fueron repartidos en ocho aportes, siendo el mayor uno por 25 millones de pesos. Esa Fundación también aportó a la campaña de Garcés al Senado y en el pasado ya lo ha financiado políticamente. Otros aportes fueron hechos por la Fundación Propublica, con 50 millones; y por las constructoras Jaramillo Mora y Meléndez, con 45 y 12.5 millones, respectivamente.
El representante de Cambio Radical, Hernando González, se posiciona en el tercer lugar. González sacó más de 39 mil votos y repetirá curul otros cuatro años. Según sus reportes, gastó $504.167.228. Invirtió más de 272 millones en actos públicos y 94.5 millones en propaganda electoral. En cuanto a sus financiadores, el partido Cambio Radical aportó 50 millones; Tecnoquímicas, 18 millones; Rendifin SAS, 45 millones; y Mercantil Colpatria 34.6 millones.
El cuarto representante electo que más gastó fue David Pinilla, del Partido Liberal. Pinilla gastó 500 millones de pesos. Invirtió 215 millones de pesos en propaganda electoral y más de 7 millones en actos públicos. A diferencia de Castro y González, Pinilla no reporta aportes de terceros, a excepción de 130 millones financiados por el Liberal. En las cuentas, hay otros 370 millones que provienen de su bolsillo.
Los otros dos representantes electos con más gastos fueron Carlos Arizabaleta (Pacto Histórico) y Víctor Salcedo (La U), con 491 y 483 millones de pesos, respectivamente. Arizabaleta, hermano y heredero de la representante Gloria Arizabaleta, invirtió 102 millones en actos públicos y 287 millones en transporte para la empresa Logitrans JP SAS. Además, tuvo ingresos por más de 399 millones: 83 millones los puso él y otros 316 millones la Cooperativa Financiera Confiar.
Por su parte, Salcedo gastó $483.142.95: destinó 220 millones para propaganda electoral y más de 145 millones para actos públicos. En cuanto a su financiación, recibió 25 millones por parte de su hermano, Mario Germán Salcedo, y otros 50 millones los destinó de sus recursos. Además, el Partido de La U aportó 150 millones de pesos. Otros aportes fueron hechos por Resorte Hércules SAS (20 millones) y personas naturales.
Por debajo de Salcedo están Ana Erazo y Paola Quiñones D’Haro (Pacto Histórico), con $473.944.441 y $446.412.670, respectivamente. Las dos representantes electas del petrismo invirtieron la mayor parte de sus gastos en propaganda electoral y actos públicos.
Los ingresos de Erazo, que superan los 472 millones, provienen en su mayoría de un préstamo por parte de la Cooperativa Financiera Confiar. Esa cooperativa le prestó 332 millones y su coequipero y senador electo, Kevin Gómez Paz, hizo otro préstamo por 50 millones de pesos. También Erazo aportó 60 millones de pesos a través de dos créditos a su nombre —cada uno por 30 millones— y recibió otros 30 millones por parte de Jacqueline Beltrán Moreno.
D’haro también recibió 331 millones de Confiar y aportó 55 millones con dos créditos a su nombre. Además, gastó $228.023.760 millones en actos públicos: 209 millones para servicios de logística en Cali; 3.3 millones para logística en Palmira y 15.1 millones para refrigerios de campaña y capacitaciones en Cali.
Por otro lado, Alfredo Mondragón (Pacto), Jorge Palacio (Pacto), Jaime Arizabaleta (Centro Democrático) y Juan Pablo Rojas (Nuevo Liberalismo), gastaron $387.617.497, $356.470.284, $197.772.000 y $103.769.300, respectivamente. Así, se ubican entre los representantes electos con menos gastos en campaña.
En cuanto a su financiación, Mondragón inyectó recursos de su propio patrimonio por una suma de 100 millones de pesos, obtuvo 290 millones de la Cooperativa Confiar y una donación por 3 millones de Norberto Tascón, director del Partido Liberal en el Valle. Y Palacio puso 40 millones de dos créditos a su nombre y más de 316 millones de un crédito con la Cooperativa Financiera. Además, en lo que más gastó fue en capacitación e investigación política, con más de 133 millones.
Por su parte, Arizabaleta aportó 50 millones repartidos en tres créditos a su nombre y recibió más de 87 millones de pesos de particulares. Por ejemplo, Inversiones Mambru SAS, Santiago Henao Vélez y Bryan Alexander Obando aportaron 20 millones cada uno; Eduardo José Tafur donó 5 millones; Santiago Bautista 10 millones y Juan Sebastián Henao 12.7 millones. El Centro Democrático aportó 60 millones.
—La propaganda electoral, uno de los rubros con más gasto

La propaganda electoral fue uno de los rubros en los que más gastaron los representantes electos. No es casualidad, cuando incluso la Alcaldía de Cali intensificó operativos para controlar la publicidad en las calles de la ciudad. Por ejemplo, según lo dispuesto por el Consejo Nacional Electoral (CNE), hasta el pasado 10 de marzo había plazo para retirar todos los elementos publicitarios como vallas, pasacalles, pendones y demás.
Siguiendo esa línea, el que más inyectó plata a propaganda fue Luis Chávez, de La U. En total, gastó más de 335 millones de pesos. La mayor parte de los recursos se fueron para Fernando Saldarriaga: 24 millones en lonas para pendones; 65 millones para pendones, pasacalles, afiches y lonas; 106 millones en un contrato de suministro para publicidad; 16 millones en volantes publicitarios y otros 2.8 millones para pendones.
Otros 61.6 millones se destinaron a Digital Advertisement Group S.A.S. para una pantalla led y valla publicitaria; 13 millones para Gamatelo S.A.S. y 11 millones en un contrato con Del Castillo Ingeniería para instalación de publicidad exterior.
Después de Chávez, quien más gastó en propaganda electoral fue Santiago Castro, con más de 278 millones invertidos. La mayor inversión fue por 92 millones para Digital Advertisement Group para vallas publicitarias; otros 47.9 millones se destinaron a propaganda y cuñas radiales con cadenas como Red Sonora, Radio Cadena Nacional, Olímpica y Caracol. También pagó 3.2 millones por pauta en el diario El País de Cali.
Por su parte, Ana Erazo, Isabel Vera y Alfredo Mondragón invirtieron 252, 225 y 244 millones de pesos en propaganda electoral, respectivamente, siendo así las figuras del petrismo en el Valle con más publicidad paga. Por su lado, Vera pagó 225.7 millones por publicidad en redes sociales de Meta y Google a Prowess SAS, una empresa que, según el Rues, se dedica a consultoría de gestión, servicios de información y agencia de noticias.
Erazo pagó más de 21 millones a El Tiempo por servicio de publicidad en el periódico y otros 17.2 millones para pauta radial en Olímpica Estéreo. También pagó cerca de 75.8 millones de pesos en pauta radial con Radio Cadena Nacional, Valle Verde, Caracol, La Bakana y a otras personas naturales como el periodista Gildardo Arango. Además invirtió 25.9 millones en publicidad impresa, pasacalles y pendones; 1.6 millones con Telepacífico y 94.7 millones a Prisma Wall SAS para vallas publicitarias.
Y Mondragón destinó 208 millones de pesos para William Hernando López, quien se encargó de publicidad impresa, volantes, pendones, lonas, pasacalles y microperforados. También destinó 11.3 millones a Ideas Impresas SAS; 15.3 millones a Diego Edinson Cardona para publicidad en carro valla; 8.8 millones para Grupo Gráfico del Valle para publicidad en el bus del Pacto y 500 mil pesos para publicidad en redes sociales de Google.
Otros representantes electos como Víctor Salcedo y David Pinilla, gastaron 220 y 215 millones de pesos en propaganda electoral. Mientras tanto, Jaime Arizabaleta, Paola D’Haro y Juan Pablo Rojas, no superaron los 200 millones. Tampoco Hernando González y Jorge Palacio, que invirtieron 94 y 28 millones respectivamente. Por último, Carlos Arizabaleta fue el único que no registró en sus cuentas gastos por propaganda electoral.
—Los quemados que más plata pusieron
En el panorama aparecen también otros candidatos que aspiraban a la Cámara y que eran fuertes por las maquinarias políticas detrás que los sostenían o por su liderazgo en la región, pero que aún así no lograron una curul. Tampoco lograron llegar, a pesar de las millonarias inversiones en su campaña, incluso en propaganda electoral.
Este es el caso del exalcalde de Buga, Julián Rojas, quien aspiraba a una curul avalado por el partido Colombia Renaciente, en coalición con el liberal. Rojas gastó 662 millones de pesos en su campaña e invirtió más de 219 millones en propaganda electoral. Recibió una financiación de 562 millones, principalmente de donaciones provenientes de particulares, y de la Fundación Madre Tierra. Y otros 100 millones de créditos a nombre propio.
Después de Rojas, quien más gastó fue la exalcaldesa de Dagua, Ana María Sanclemente. Estuvo avalada por Cambio Radical y apoyada por los senadores José Luis Pérez y Carlos Abraham Jiménez, dos de las fuerzas más poderosas de ese partido en el Valle. Sin embargo, los más de 30 mil votos que sacó no le alcanzaron. Sanclemente gastó más de 640 millones de pesos y 206 millones en propaganda electoral. De hecho, el senador Jiménez hizo una donación en especie por 65 millones.
Otros candidatos que más gastaron y no llegaron a una curul fueron Andrés Felipe Ramírez, del partido Verde, con 514 millones; Steven Rojas, del Liberal, con 482 millones; Jhon Freddy Pimentel, de La U, con 400 millones; Juan Felipe Gómez, del Centro Democrático, con 328 millones, y Juan Pablo Urrea, del Verde, con 235 millones de pesos.
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