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Petro sella la compra de aviones de combate Gripen por 3.100 millones de euros

Se cerró el acuerdo con Saab para modernizar la Fuerza Aeroespacial.

En una ceremonia de alto perfil realizada en la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez en Cali, el presidente Gustavo Petro firmó el contrato definitivo que formaliza la adquisición de 17 aeronaves de combate Gripen a la compañía sueca Saab. El acuerdo, valorado en 3.100 millones de euros, es la mayor inversión en la modernización de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en décadas.

Reemplazo histórico: fin a 40 Años de servicio del Kfir

La compra de los Gripen pone punto final a la operación de la flota de aviones Kfir, que sirvió a Colombia durante más de 40 años. La obsolescencia de estas aeronaves había generado un riesgo operativo y logístico creciente, obligando al Gobierno a buscar un reemplazo tecnológico urgente.

La nueva flota, previsiblemente de la variante moderna Gripen E/F, asegura un salto cualitativo en la capacidad de defensa y vigilancia del espacio aéreo nacional, cumpliendo con los estándares de interoperabilidad de la OTAN, a la que Colombia está asociada.

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Negociación exitosa: más aviones por menos costo

El presidente Petro destacó ante el público que la negociación con el fabricante Saab resultó altamente favorable para el país.

El mandatario confirmó que el precio final de la operación se fijó en 3.100 millones de euros, luego de que el equipo negociador colombiano lograra una reducción del 9% sobre la propuesta inicial de la compañía sueca. Este ahorro no solo optimizó los recursos, sino que permitió a Colombia adquirir 17 aeronaves, una más de las 16 que se habían previsto inicialmente.

Estructura financiera y compensaciones industriales

Aunque el costo total de la adquisición es de 3.100 millones de euros, el Gobierno ha asegurado que el impacto fiscal será distribuido. La compra se enmarca en un esquema de financiación plurianual que distribuye los pagos a lo largo de varios años, evitando una afectación inmediata a las finanzas públicas.

Adicionalmente, se espera que el contrato incluya un robusto paquete de compensaciones industriales y tecnológicas (offsets). Estos acuerdos suelen garantizar que la empresa vendedora (Saab) realice inversiones directas o transfiera tecnología a la industria colombiana, generando beneficios en términos de empleo, desarrollo de software y capacidad de mantenimiento local.

La adquisición de los Gripen es vista por el Gobierno como una inversión estratégica a largo plazo que fortalece la soberanía y la capacidad disuasiva del Estado.

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