El recrudecimiento de la violencia en el Cauca frenó uno de los proyectos de infraestructura más importantes del suroccidente colombiano. Los trabajadores de la Concesión Nuevo Cauca, encargados de la doble calzada entre Popayán y Santander de Quilichao, suspendieron sus labores este miércoles. La decisión se tomó luego de que hombres armados en motocicletas interceptaran a los operarios para obligarlos a abandonar el corredor vial bajo amenazas de muerte.
Según los testimonios de los afectados, los delincuentes dieron plazos de apenas una hora para retirar toda la maquinaria amarilla de la zona. Los trabajadores reportaron que los sujetos intentaron quemar varios equipos antes de huir del lugar. Ante el riesgo inminente, la empresa ordenó el repliegue del personal desde el kilómetro cero hasta el municipio de Piendamó para salvaguardar la integridad física de sus colaboradores.
Incertidumbre en la ejecución del proyecto
Julián Antonio Navarro Hoyos, gerente general de la concesión, confirmó la suspensión preventiva de las actividades en la denominada unidad funcional 1. Navarro hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a la Fuerza Pública para que intervengan de manera oportuna en este corredor estratégico. La parálisis de la obra no solo afecta el cronograma de construcción, sino que pone en duda la seguridad de futuros frentes de trabajo en la región.
La situación se tornó aún más crítica en el sector de La Agustina, cerca de Santander de Quilichao. En ese punto, hombres armados detuvieron un tractocamión e incendiaron el vehículo en plena vía. Las autoridades también confirmaron el hallazgo de varios artefactos explosivos en los alrededores, lo que obligó a restringir el paso vehicular durante varias horas. Esta serie de ataques sistemáticos busca, según informes, bloquear la conectividad del sur del país.

Crisis de seguridad en el corredor vial
El miedo entre los operarios es evidente. Muchos relatan que la presión de los grupos ilegales hace imposible continuar con las tareas de pavimentación y remoción de tierra. La ausencia de garantías mínimas de seguridad ha llevado a que las volquetas y retroexcavadoras permanezcan guardadas en campamentos custodiados. Mientras tanto, la comunidad teme que estos bloqueos armados generen desabastecimiento en las principales ciudades del departamento.
Hasta el momento, no se ha definido una fecha para el reinicio de las obras. La Concesión Nuevo Cauca reiteró que el retorno a las labores dependerá exclusivamente de las condiciones de orden público que establezcan las autoridades competentes. La vía Panamericana, columna vertebral del transporte de carga hacia Nariño y Ecuador, sigue bajo la sombra de la intimidación criminal.
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