Una familia del Valle del Cauca presentó una demanda contra la Fundación Valle del Lili, reconocida como una de las clínicas más prestigiosas de América Latina. El caso gira en torno al proceso de reasignación de género que habría recibido una adolescente de 15 años, identificada como Laura, entre 2017 y 2020.
El abogado Pedro Daniel Contreras, vocero de la fundación Nueva Democracia y representante de la familia, asegura que los médicos del centro hospitalario iniciaron un tratamiento hormonal y quirúrgico sin cumplir con los estándares internacionales ni con el consentimiento adecuado de la menor y sus padres.
Según el expediente citado por Semana, el caso comenzó tras años de silencio. Laura fue víctima de abuso sexual en su infancia y empezó a recibir atención psicológica hacia los 14 años. Durante la terapia, mostró confusión sobre su identidad de género y fue remitida a un psiquiatra.
De acuerdo con el abogado, ese especialista no registró en la historia clínica los antecedentes de abuso y diagnosticó a la adolescente con disforia de género, recomendando su tratamiento en la Fundación Valle del Lili.
Primer contacto con la clínica
El primer contacto con la institución ocurrió en febrero de 2017. En ese momento, un psiquiatra habría confirmado el diagnóstico, poco después, un endocrinólogo pediatra prescribió testosterona para iniciar el proceso de hormonización. Contreras sostiene que la paciente tenía 15 años y que esa intervención “se adelantó de manera apresurada y sin estabilidad diagnóstica”.

El tratamiento, según el abogado, continuó con bloqueadores de pubertad, posteriormente continuó con una cirugía de masculinización torácica. La operación se realizó en enero de 2020, cuando Laura tenía 18 años.
La demanda alega que la decisión se tomó sin un consentimiento informado y que la clínica no contaba, en ese momento, con una unidad de género formalmente constituida.
¿Qué argumenta la defensa?
El abogado Contreras afirmó que el proceso médico ignoró los factores psicológicos derivados del abuso que sufrió la menor y se centró únicamente en su identidad masculina. Según él, los médicos omitieron revisar los traumas y el contexto emocional de la paciente. “Avanzaron en un tratamiento irreversible sin tener certeza del diagnóstico”, señaló en declaraciones retomadas por el medio mencionado.
También denunció que la familia solicitó en tres ocasiones el consentimiento informado del procedimiento, pero no recibió respuesta completa por parte del hospital.
Blu Radio señaló que, tras consultar a la clínica, esta explicó que “todas las intervenciones realizadas cuentan con evidencia científica y con los respectivos consentimientos informados”. Asimismo, señalan que hasta el momento no ha recibido notificación formal de la demanda y que responderá según los procedimientos legales una vez sea requerida.
El caso ha generado una fuerte controversia en Cali sobre los protocolos de atención a menores que cuestionan su identidad de género. La familia de Laura pide una indemnización y medidas que eviten que otros adolescentes enfrenten situaciones similares.
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