...

Campesinos de Bolívar reciben finca que era Pablo Escobar

Tras años de lucha, campesinos de Bolívar obtienen la finca Cachenche, un símbolo de resistencia y recuperación social.

En el corazón del departamento de Bolívar, un predio con historia oscura y turbulenta ha cambiado de rumbo para convertirse en símbolo de resistencia y esperanza. La finca Cachenche, un terreno de más de 170 hectáreas ubicado en Turbana, cercano a la zona industrial de Mamonal en Cartagena, perteneció alguna vez a uno de los nombres más temidos del narcotráfico colombiano: Pablo Escobar Gaviria.

Durante años, este territorio permaneció en el abandono, siendo objeto de uso ilegal y generando disputas, hasta que recientemente la Asociación Montes de Dios, integrada por campesinos de la región, recibió la propiedad formalmente como parte de la reforma agraria impulsada por el gobierno actual.

La historia de la finca refleja los vaivenes del país, pasando de manos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que administra bienes incautados a narcotraficante, a ser ocupada informalmente por campesinos que buscaban construir un proyecto de vida con su trabajo y esfuerzo. A pesar de las múltiples dificultades, entre ellas intentos de desalojo bajo la administración pasada y el uso de la fuerza pública, los campesinos nunca abandonaron su empeño de arraigo. Fue un proceso largo, lleno de batallas legales y sociales, que finalmente encontró respuesta en 2025 con la entrega definitiva por parte de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), un acto que los líderes campesinos recibieron con gran satisfacción y sentido de justicia.

Para Enaldo Tovar, presidente de la Asociación Montes de Dios, este momento representa más que la entrega de un terreno; es la concreción de un sueño largamente esperado. “El Gobierno Petro nos cumplió, esta tierra ahora es realmente nuestra”, aseguró con orgullo.

Este reconocimiento legal les abre la puerta a un futuro en el que podrán desarrollar la agricultura y la vida campesina con garantías y sin temor a ser desalojados. La finca, que fue escenario de abusos y abandono, ahora puede empezar a transformarse en un espacio de producción y recuperación social para quienes han sufrido las consecuencias del conflicto armado y la marginalización rural.

Lea también: Alcaldesa de Jamundí alerta sobre estafa con predio decomisado por la SAE

La transformación de la finca Cachenche deja atrás un pasado marcado por el narcotráfico y el abandono, para dar paso a una esperanza renovada, impulsada por el trabajo colectivo de campesinos que lucharon incansablemente por sus derechos y por la posibilidad de una vida digna en la tierra que ahora les pertenece.