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El fantasma de USA ’94: ¿Repite la Selección de Lorenzo los errores del pasado?

Las recientes caídas ante Croacia y Francia ponen a prueba la madurez del proceso deportivo.

La Selección Colombia de mayores concluyó su última jornada de preparación previa al Mundial 2026 con un saldo de dos derrotas consecutivas: 2-1 frente a Croacia y 3-1 ante Francia. Estos resultados, registrados en territorio estadounidense, interrumpieron una racha invicta de trece años contra selecciones europeas. La última caída de este tipo databa de febrero de 2011 frente a España. El actual balance del equipo dirigido por Néstor Lorenzo genera una revisión de los datos y los paralelismos con la experiencia del Mundial de Estados Unidos 1994.

Históricamente, el fútbol colombiano registra periodos de alta expectativa externa que no siempre coinciden con los resultados en los torneos oficiales. En 1993, tras la victoria 5-0 ante Argentina, el exfutbolista Pelé declaró que Colombia era la favorita para ganar el certamen orbital. En ese ciclo, el equipo de Francisco Maturana acumuló 13 partidos amistosos invicto contra rivales de nóminas mixtas o clubes, como el Eintracht Frankfurt y el Palmeiras. Actualmente, el entorno internacional, con voces como las de Gianni Infantino y el exjugador Guti, ha vuelto a situar al conjunto nacional en una posición de favoritismo.

Foto: FCF.

Registros técnicos y el factor del ritmo de competencia

Los datos de la actual convocatoria muestran variables críticas en el ritmo de los jugadores referentes. James Rodríguez, capitán del equipo, llegó a la doble fecha de marzo con un registro de 47 minutos de juego oficial en su club de la MLS durante la presente temporada. Pese a esta cifra, el volante fue titular en los encuentros contra Croacia y Francia, donde la intensidad física de los mediocampos europeos superó la dinámica del equipo colombiano. Según las estadísticas del encuentro en Francia, la falta de continuidad de los generadores de juego impactó directamente en la transición ofensiva.

Esta situación incide en el desempeño de Luis Díaz, actual figura del Bayern Munich. Los registros indican que el extremo no logra replicar en la Selección su efectividad a nivel de clubes. Mientras que en la Bundesliga su juego se basa en la velocidad mental y física, en el esquema de Lorenzo el flujo de ataque debe pasar por el circuito centralizado de James Rodríguez. Las estadísticas evidencian que esta estructura ralentiza el avance nacional y aísla a Díaz, cuyas opciones quedan reducidas a acciones individuales sin respaldo colectivo.

Desajustes defensivos y falta de rotación interna

La línea posterior de la Selección presenta indicadores de vulnerabilidad desde la Copa América 2024. Los laterales Daniel Muñoz y Johan Mojica mantienen una tendencia a la proyección ofensiva que deja espacios en las bandas. Este factor obliga a Dávinson Sánchez a realizar coberturas fuera de su zona, exponiendo el centro de la defensa ante ataques masivos. Durante el partido contra Francia, esta falla estructural permitió que el rival anotara tres goles, evidenciando una falta de equilibrio en el repliegue defensivo.

En cuanto a la gestión de la nómina, la rotación de jugadores ha sido escasa. Integrantes del plantel con minutos y rendimiento en sus clubes, como Kevin Castaño, Gustavo Puerta y Juan Fernando Quintero, tuvieron una participación mínima en estos ensayos finales. Lorenzo ha mantenido la base de jugadores que logró el tercer lugar en las Eliminatorias, a pesar de que el equipo solo ha ganado 5 de sus últimos 14 compromisos. Esta rigidez recuerda la falta de variantes en 1994, cuando Maturana mantuvo la titularidad de los referentes pese a las señales de agotamiento del modelo táctico.

Contexto de 1994 frente a la actualidad

El proceso de 1994 estuvo marcado por distractores externos que afectaron la concentración del equipo. Campañas publicitarias masivas, la presencia de figuras como la mascota ‘Max Caimán’ en la concentración y la influencia de entornos ajenos al deporte crearon un ambiente nocivo. En términos deportivos, Maturana afirmó en su momento que no era necesario estudiar a los rivales. El resultado final fue la eliminación prematura en primera ronda tras perder contra Rumania y Estados Unidos, lo que desencadenó crisis internas y el trágico asesinato del defensor Andrés Escobar.

En 2026, si bien el contexto social ha cambiado, los reportes de prensa coinciden en señalar una falta de autocrítica en el cuerpo técnico. Tras la caída ante Croacia, Lorenzo calificó el rendimiento como “parejo” y aseguró estar “contento con el trabajo realizado“. No obstante, frente a Francia, el seleccionador Didier Deschamps cambió a sus once jugadores titulares entre un partido y otro, mientras que Colombia mantuvo su base. El técnico colombiano justificó el resultado mencionando que dos días de diferencia entre partidos eran demasiados, contrastando con la jerarquía mostrada por los procesos europeos.

La Selección Colombia tiene el reto de procesar estos indicadores de cara al debut mundialista. Los datos muestran que el equipo enfrenta dificultades cuando el rival neutraliza a sus figuras individuales o cuando la intensidad física supera los 60 minutos de juego. La historia de 1994 permanece como un registro estadístico de los riesgos de no ajustar el modelo táctico a la realidad competitiva de sus integrantes.

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