El suroccidente de Colombia entró en una nueva fase de seguridad tras la decisión del Gobierno nacional de reforzar los controles militares en puntos estratégicos. Esta medida responde directamente a las recientes tensiones diplomáticas entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa. La estrategia central consiste en la activación de un plan candado en el área metropolitana de Cali, diseñado para cerrar corredores de movilidad sensibles y limitar el flujo de armamento ilegal hacia el departamento del Valle del Cauca.
Cruce de acusaciones y control territorial
La determinación oficial surgió luego de que Daniel Noboa denunciara una presunta incursión de grupos armados colombianos hacia territorio ecuatoriano. El mandatario del país vecino afirmó que estas estructuras representan un riesgo directo para su seguridad nacional. Ante esto, el presidente Petro respondió con órdenes de control territorial y acusó a Noboa de articular una estrategia política junto al expresidente Álvaro Uribe para influir en las próximas elecciones presidenciales del 31 de mayo.
En un extenso mensaje, Petro negó la existencia de guerrillas políticas en la zona y calificó a los grupos presentes como organizaciones vinculadas estrictamente al narcotráfico internacional. Según el mandatario colombiano, la crisis de seguridad tiene una raíz inversa: afirmó que armas y explosivos ingresan por la frontera de Ecuador con destino a los frentes criminales en el departamento del Cauca. Por ello, ordenó un despliegue inmediato de la fuerza pública para fortalecer la presencia institucional en las regiones más vulnerables.
Operativos conjuntos en el suroccidente
El Ministerio de Defensa informó que el Ejército Nacional y la Policía mantienen un operativo coordinado en el sur del Valle y el norte del Cauca. Para garantizar la protección de los ciudadanos que se movilizan por estas vías, las autoridades instalaron puestos de control mixtos en ejes fundamentales. Además, la Fuerza Pública dispuso de un pelotón blindado con capacidades diferenciales para custodiar el territorio.
Complementando las acciones terrestres, la Fuerza Aeroespacial Colombiana ejecuta sobrevuelos permanentes sobre los principales corredores viales del suroccidente del país. Con este despliegue, el Gobierno busca no solo contrarrestar las actividades delictivas, sino también enviar un mensaje de soberanía en medio de la presión diplomática. La vigilancia se mantendrá de forma estricta mientras se estabiliza la situación de orden público en la frontera y el área metropolitana.
Lea también: “Fue un error táctico”: Farc admite responsabilidad por ataque en Cajibío