El Cañón del Chicamocha, en Santander, ya hace parte del Patrimonio Geológico Mundial. El reconocimiento lo otorga la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) y lo dio a conocer este viernes la Universidad Industrial de Santander (UIS), que lideró el proceso.
Además de la UIS, participó el Servicio Geológico Colombiano, que recopiló la evidencia y los soportes. Con esto, el cañón entra a una lista que hoy tiene 100 sitios y que la universidad espera ampliar a 400 en 2028.
Lo que vale del Cañón del Chicamocha no es solo el paisaje
Según la UIS, el cañón se extiende por 200 kilómetros, alcanza 2.000 metros de profundidad y se formó a lo largo de 1.000 millones de años. La universidad aclara que la distinción no se da por la belleza del lugar. Entre los criterios de selección pesa el valor científico excepcional, que se mide por lo que el sitio ha aportado al conocimiento de la Tierra.
Francisco Velandia, profesor titular de la Escuela de Geología de la UIS, lo explica así: “El principal aporte es que tienen algo que enseñarle a la humanidad”.
El cañón está en el costado occidental de la Cordillera Oriental y, de acuerdo con la universidad, comprende territorios de 17 municipios santandereanos: Aratoca, Barichara, Capitanejo, Cepitá, Curití, Jordán, Los Santos, Macaravita, Mogotes, Molagavita, Onzaga, Piedecuesta, San Andrés, San Joaquín, San José de Miranda, Villanueva y Zapatoca.

En su interior también está el Nido Sísmico de Bucaramanga, que la UIS describe como uno de los fenómenos sismológicos más estudiados del mundo.
Casi cuatro años de gestiones
Luis Carlos Mantilla, geólogo de la UIS que viajó a recibir el reconocimiento en Portugal, contó que las gestiones comenzaron hace casi cuatro años. Con unos cinco evaluadores por cada área propuesta, dijo, se trata de un trámite “bastante riguroso”. El cañón entró a la lista de 2026.
El siguiente desafío: ser Geoparque de la UNESCO
Los docentes que participaron en el proceso consideran que el reconocimiento puede impulsar la investigación científica en el Cañón del Chicamocha. También ven espacio para proyectos que vinculen a las comunidades locales con el conocimiento y la protección de estos ecosistemas.
Por ahora, la UIS ya mira más lejos: el próximo paso es avanzar hacia el título de Geoparque Mundial de la UNESCO, una figura que además promueve la educación, la conservación y el desarrollo sostenible de los territorios.