Más de 11.000 uniformados se encargarán de blindar las calles, los cielos y los accesos del Valle del Cauca para la jornada de la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella este 7 de agosto. El anuncio lo entregaron las autoridades locales y nacionales tras un consejo de seguridad en la Escuela Militar de Aviación ‘Marco Fidel Suárez’ de Cali, donde definieron el plan operativo que cubrirá por aire y tierra a la capital del departamento y sus municipios vecinos.
Sistemas antidrones, aeronaves y un blindaje total por aire y tierra
El dispositivo contempla la llegada de capacidades técnicas de última generación para evitar cualquier alteración del orden público en la región. La ministra encargada de Defensa, Angélica Verbel, detalló la magnitud de la operación: “La Fuerza Aeroespacial Colombiana va a desplegar capacidades de vigilancia aérea, sistemas antidrones, aeronaves tripuladas y no tripuladas, y la Policía Nacional va a garantizar la seguridad en el aeropuerto”.
A este esfuerzo se suma la Armada Nacional en Buenaventura y el litoral Pacífico. Mientras tanto, en Cali se instalará un tercer anillo de seguridad para resguardar los puntos clave de la ciudad.
Cincuenta puntos de control y una bolsa millonaria para frenar amenazas
La vigilancia no se concentrará únicamente en Cali. Municipios como Jamundí, Yumbo, Buenaventura, Palmira, Candelaria, Dagua, Restrepo, Pradera y Florida tendrán presencia permanente en sus corredores viales con puestos de control estratégicos.
Para apoyar la labor de las autoridades, la Gobernación y la Alcaldía habilitaron un incentivo económico orientado a la colaboración ciudadana. “Definimos en conjunto dar una recompensa hasta de 500 millones de pesos por información de la comunidad que sea anticipada para los problemas sobre amenazas o carros o drones”, explicó la gobernadora Dilian Francisca Toro.
Por su parte, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, resaltó la importancia del trabajo preventivo con la gente y dejó disponible la línea 3213945156 para recibir cualquier reporte sobre posibles riesgos.
Marchas sí, pero sin bloqueos ni desórdenes en la ciudad
Las autoridades enfatizaron que el derecho a la movilización ciudadana está plenamente garantizado para la jornada del 7 de agosto, siempre que se desarrolle en calma.
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Sin embargo, los mandatarios fueron enfáticos en la postura institucional frente a los posibles disturbios. “En Cali respetamos y garantizamos el derecho a la libre expresión y a la manifestación pacífica. Pero también reiteramos que no permitiremos actos de violencia”, manifestó el alcalde Alejandro Eder.
Asimismo, la Gobernación recordó que el paso masivo de delegaciones desde otros departamentos tendrá restricciones puntuales debido a la emergencia humanitaria en salud que afrontan las clínicas y hospitales del departamento. La medida busca evitar un colapso en la atención médica durante la cita presidencial.