La crisis financiera del sistema de salud en el Valle del Cauca alcanzó un punto crítico. Las millonarias deudas de las EPS ya no solo afectan el suministro de medicamentos, sino que impactan directamente al talento humano. Según las autoridades departamentales, más de 1.300 profesionales de la salud han renunciado a sus cargos en los últimos meses debido a los retrasos en sus pagos.
Esta situación obliga a varias clínicas privadas a cerrar servicios esenciales. Los médicos especialistas son los más afectados por esta coyuntura. Actualmente, el personal de salud está recibiendo sus salarios con retrasos de hasta 120 días. Esta falta de estabilidad económica genera una fuga masiva de personal que pone en riesgo la operación de las instituciones de alta complejidad en la región.
Deudas billonarias en las principales instituciones
La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, denunció que las carteras morosas golpean a los centros asistenciales más importantes. La Fundación Valle del Lili registra una deuda cercana a $1 billón, mientras que el Hospital Universitario del Valle (HUV) adeuda $750.000 millones. Otras entidades como Imbanaco y la Clínica de Occidente enfrentan escenarios similares que comprometen la atención de los pacientes.
La mandataria estatal expresó su preocupación por el efecto dominó que causa este fenómeno. Cuando las clínicas privadas suspenden servicios por falta de personal, la carga operativa se traslada automáticamente a la red pública. Esto genera una saturación crítica en los hospitales del Estado, que ya operan al límite de su capacidad financiera y logística.
Impacto en la atención hospitalaria
La secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, calificó la situación como crítica. El HUV, que cuenta con 420 camas, ve cómo su cartera crece a un ritmo del 30% mensual. Por su parte, la Fundación Valle del Lili, la institución más grande del suroccidente con 720 camas, también sufre la disminución de su planta de trabajadores calificados.
La falta de especialistas y el desabastecimiento de insumos básicos crean un panorama incierto para los usuarios del sistema. Las autoridades regionales hacen un llamado urgente al Gobierno Nacional para intervenir en el flujo de recursos. Sin un pago oportuno de las EPS, el sistema de salud vallecaucano se encamina a una parálisis operativa que afectará a millones de ciudadanos en todo el suroccidente colombiano.
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