La investigación sobre los recientes atentados en el Valle del Cauca reveló detalles críticos sobre la logística criminal. Según informó Blu Radio, los atacantes utilizaron buses de transporte escolar para camuflar los explosivos. Estos vehículos habían sido robados días antes y trasladados a la zona rural de Jamundí. En este sector, la disidencia ‘Jaime Martínez’ suele ocultar automotores hurtados para sus operaciones.
El bus utilizado en el atentado contra el Batallón Pichincha inició su trayecto en el corregimiento de Robles. Registros de cámaras de seguridad muestran que el vehículo atravesó el centro de Jamundí a baja velocidad. Durante su recorrido, pasó frente a la alcaldía y la zona bancaria antes de tomar la vía Panamericana. El rastro se perdió momentáneamente en el barrio Bochalema, antes de reaparecer en la carrera 80.
Uso de vehículos protegidos causa indignación
La buseta empleada en el ataque de Palmira habría seguido una ruta similar por el casco urbano de Jamundí. El uso de transporte escolar ha generado un fuerte rechazo en las autoridades regionales. Al igual que las ambulancias, estos vehículos cuentan con una protección especial por movilizar menores de edad. Su utilización en actos terroristas viola normas internacionales y pone en riesgo a la sociedad civil.
La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, rechazó enfáticamente esta modalidad delictiva. “Están utilizando vehículos que son protegidos y es prohibido involucrarlos en estos hechos”, señaló la mandataria. Por esta razón, se solicitó una articulación más profunda entre el Gobierno nacional y los municipios. El objetivo es evitar que los grupos armados sigan empleando bienes civiles para transportar armamento.
Refuerzo en corredores seguros
Ante esta amenaza, las autoridades fortalecieron la estrategia de corredores seguros. Se instalaron puestos de control mixtos entre la Policía y el Ejército en las entradas principales de Cali. Estas unidades tienen la orden de inspeccionar exhaustivamente los vehículos que ingresan desde el sur del departamento. Las inspecciones buscan detectar cargamentos sospechosos y prevenir nuevos hurtos de transporte público.
El general Juan Rendón, comandante de la Tercera Brigada, confirmó que los patrullajes son permanentes. Además del control urbano, las tropas desarrollan operaciones en las zonas rurales de Jamundí y Palmira. Estas acciones buscan neutralizar las estructuras que acondicionan los vehículos bomba. Con estas medidas, el Estado espera recuperar el control de las vías y garantizar la tranquilidad de los habitantes del suroccidente.
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