La Torre de Cali no solo es el edificio más alto de la ciudad. Es, además, uno de los pocos que desde su origen se planeó para resistir sismos, en una región de alta actividad sísmica como el suroccidente colombiano.
Con 44 pisos, cinco niveles de sótano y cerca de 186 metros de altura, la construcción comenzó en 1978. El diseño arquitectónico estuvo a cargo de Jaime Vélez, mientras que el cálculo estructural antisísmico se desarrolló por la compañía del ingeniero Roberto Caicedo.
El secreto está en cómo trabaja la estructura
La clave del edificio no es solo su altura, sino la forma en que están integrados sus elementos. La Torre de Cali funciona con concreto reforzado, columnas, vigas, losas y grandes pantallas estructurales conectadas al pórtico general de la construcción.
Durante un sismo, ninguno de esos elementos actúa por separado. Todos funcionan como un solo sistema. Soportan el peso del edificio, resisten las fuerzas laterales que genera el movimiento telúrico y conducen esas cargas hacia la parte inferior de la estructura.
Ahí entran en juego los cinco sótanos ubicados bajo la torre. No solo funcionan como parqueaderos, sino que completan el sistema vertical del edificio y ayudan a distribuir su peso hacia el suelo.
Un edificio pensado para una ciudad sísmica
Cali se encuentra en una zona de amenaza sísmica considerada alta por su cercanía a fallas geológicas activas y por la variedad de suelos que hay en distintos sectores de la ciudad. Un factor que hace que un mismo sismo pueda producir efectos distintos según la zona.
Ese contexto explica por qué, desde la década de los setenta, el diseño de edificaciones de gran altura en la ciudad incorporó criterios de sismorresistencia. La Torre de Cali es uno de los ejemplos más citados de esa etapa de la ingeniería estructural caleña.
El interés por entender cómo funcionan estas estructuras ha crecido en las últimas semanas, luego del sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto. El movimiento generó afectaciones en distintas edificaciones de Cali y llevó a intensificar las inspecciones técnicas en la ciudad.