A dos semanas de permanecer detenido por el Gobierno de Estados Unidos, Beto Coral narró el difícil momento que atraviesa alejado de su familia y de su país.
Desde una celda de aislamiento, el activista contó que se encuentra cumpliendo una medida de castigo que solo le permite salir una vez al día para ducharse, esposado de manos y pies.
“Cada vez que salgo alcanzo a ver un documento pegado al lado de la puerta de mi celda. Allí permanece marcada con una X la supuesta razón por la que estoy aislado: ‘represento un riesgo de hacerme daño a mí mismo'”.
No obstante, aseguró que “es absurdo” cuando su posición es contraria. “Nunca en mi vida me haría daño. Yo mismo denuncié que encontraron una cuerda envuelta en mi desodorante. Ese objeto no era mío y sé que alguien lo puso ahí”, aclaró.
Asimismo, reveló que durante estos días no ha tenido acceso a agua potable ni ha vuelto a ver la luz del sol. Agregó que, gracias al apoyo económico de miles de personas, ha podido enviar algunos mensajes y realizar una llamada telefónica al día.
En su relato reiteró que sí ha sido víctima de maltratos físicos y que únicamente ha sido tratado de forma inhumana por varios estados del país estadounidense.
Añadió que aún no ha visto una reacción de la comunidad internacional acorde con la gravedad de lo que está ocurriendo. “Hoy creo que solo los medios, las redes sociales y la presión de la opinión pública puedan hacer que el Gobierno de EE. UU. entre en razón”, añadió.
Coral, también, hizo un llamado a Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Comisión Interamericana de DD. HH., relatores especiales de Naciones Unidas, al congreso de EE. UU., periodistas y otros, con el objetivo de fijar su atención en el caso.
También afirmó que le resulta absurdo haber ingresado legalmente a Estados Unidos, haber solicitado asilo político dentro de los plazos establecidos por la ley y haber recibido un permiso de trabajo por parte del Gobierno, para que ahora las autoridades lo estén tratando como un inmigrante ilegal.
A su vez, negó cualquier vínculo con el Gobierno de su país de origen. “Nunca he sido agente, contratista ni funcionario de ningún gobierno de la República de Colombia”, aclaró.
Coral recordó que el único vínculo con Colombia fue ser hijo del oficial de la Policía Nacional, “entrenado y condecorado por la DEA por haber ayudado a dar de baja a Pablo Escobar, el criminal que llenó de drogas las calles de EE. UU.”.
“Mi padre dio la vida por Colombia y también por EE. UU. Murió combatiendo a los políticos con vínculos con el narcotráfico y las mafias. Murió enfrentando a quienes iban en contra de los intereses de Colombia, de Estados Unidos y del planeta entero”, sostuvo.
Finalmente, pidió a la comunidad en general que este caso no quedara en el olvido. “Compartan este mensaje. Háganlo suyo. Alcen la voz, yo no voy a rendirme y espero que ustedes tampoco”, concluyó.
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