A pocos días de que Cali sea, por primera vez en la historia del país, la sede de una posesión presidencial, la Policía y el Ejército intensificaron los operativos mixtos en sectores estratégicos de la ciudad. La medida hace parte del refuerzo de seguridad que se viene aplicando de cara a la ceremonia del próximo 7 de agosto, en la que Abelardo De La Espriella asumirá la Presidencia.
Para esta tarea, la ciudad ya cuenta con el apoyo de 5.300 uniformados adicionales de la Policía Nacional. Este personal se suma a la capacidad instalada y se distribuye en puestos de control, patrullajes y planes diferenciados diseñados específicamente para las semanas previas al evento.
Así funcionan los planes Centinela y Cazador
Entre esos planes están el plan ‘Centinela’ y el plan ‘Cazador’, que articulan a distintas instituciones para hacer controles repentinos en corredores viales donde se detecta actividad sospechosa. En otras palabras, no se trata de retenes fijos y previsibles, sino de operativos que se activan según el comportamiento que registren las autoridades en tiempo real en cada sector.
Este esquema busca que la Fuerza Pública pueda reaccionar con rapidez ante cualquier alerta, sin concentrar todo el pie de fuerza en un solo punto de la ciudad. La lógica es simple: cubrir más terreno con capacidad de movimiento, en lugar de fijar controles estáticos que resulten fáciles de sortear.

Lea también: “Saldrá 50% más económica”: De La Espriella habla del costo de su posesión en Cali
Un despliegue que va más allá de Cali
El refuerzo policial en la ciudad se enmarca en un operativo de seguridad de mayor escala. Según informó esta semana el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, tras una visita de inspección a la capital del Valle, el dispositivo nacional para la posesión reúne cerca de 11.000 hombres y mujeres de la Fuerza Pública, un número que incluye no solo a Cali sino también a los corredores y municipios cercanos.
El funcionario recorrió puntos clave del operativo, entre ellos el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, la Escuela Militar de Aviación (Emavi) y el hotel Intercontinental, donde se alojarán delegaciones internacionales. “Conocemos que hay riesgos, pero no significa que subestimemos esa información”, aseguró Sánchez, quien insistió en que, por ahora, no hay una amenaza detectada de manera directa contra la ceremonia.
No es un detalle menor que la magnitud del operativo esté ligada a la lista de invitados. La Alcaldía de Cali confirmó la asistencia de diez delegaciones internacionales de alto nivel, entre ellas la del rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Ecuador, Paraguay, Panamá, República Dominicana, Chile, Costa Rica y Honduras. A eso se suman cancilleres, vicepresidentes y comitivas oficiales de países como México, Alemania, Estados Unidos y la Santa Sede.
