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Abrazos entre escombros: músico caleño acompaña a víctimas del terremoto

La "donatón de abrazos" llegó al sector Capri para acompañar a damnificados, voluntarios y socorristas tras el sismo.

En el sector Capri de Cali, entre escombros y estructuras que el terremoto del 10 de agosto dejó irreconocibles, hay un lugar donde no se entregan víveres ni medicinas. Allí, bajo la sombra de dos árboles, el músico caleño Andrés Salomón, de 46 años, reparte algo distinto: abrazos gratuitos.

Salomón instaló su punto de encuentro con un cartel de cartón que dice “Abrazos aquí”. Otro letrero anima a los damnificados a no rendirse. Desde ahí, escucha, abraza y acompaña a quienes perdieron su vivienda o siguen a la espera de noticias de sus familiares atrapados entre los escombros.

“Estamos atravesando un trauma colectivo y creo que la mejor manera también en la que podía ayudar era, pues, regalando la energía que tengo y la vitalidad que me queda”, dijo Salomón en diálogo con la agencia AFP.

Un dolor que muchos prefieren guardarse

Según explicó el músico, buena parte de las personas que llegan hasta su punto de abrazos les cuesta acercarse porque sienten que deben mostrarse fuertes para seguir ayudando. “Primero es una descarga. A la gente le cuesta mucho acercarse porque todo el mundo está reprimiendo porque creen que tienen que sentirse fuertes para poder ayudar”, señaló.

Para Andrés, soltar ese dolor es parte del proceso. “Es importante dejar, soltar todo ese dolor que tenemos en este momento, porque duele mucho”, agregó.

La iniciativa cobró fuerza cuando la ventana crítica de 72 horas para hallar sobrevivientes con vida llegaba a su fin. El 13 de agosto la presidenta de la Confederación Evangélica de Colombia, Lyda Arias, de 72 años, se sumó al punto de abrazos. “Yo nací en Cali y ver este dolor me llega hasta lo más profundo, imaginarme que personas aún están enterradas con vida”, expresó.

No solo es para los damnificados

El gesto del caleño no está dirigido únicamente a quienes perdieron su casa o a sus familiares. Por el sector Capri también pasan socorristas, personal de logística y de salud, funcionarios locales y voluntarios. Según el músico, cargan con una fuerte tensión emocional después de días de trabajo continuo entre los escombros.

Parte de una red más amplia de solidaridad

El punto de abrazos se suma a otras acciones ciudadanas que surgieron en Cali tras el sismo: ollas comunitarias para preparar y repartir alimentos, centros de donaciones, refugios temporales y voluntarios que aportan vehículos y maquinaria pesada para remover escombros en las zonas más afectadas.

Mientras tanto, los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda en el sector Capri, uno de los más golpeados por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Cali y al Valle del Cauca.

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