La Fiscalía imputó este martes 4 de agosto el delito de acoso sexual al periodista Jorge Alfredo Vargas, expresentador de Noticias Caracol. Vargas no aceptó los cargos durante la diligencia, que se desarrolló ante un juzgado de control de garantías de Bogotá.
La audiencia comenzó el lunes 3 de agosto, pero se aplazó luego de que la abogada Ana Bejarano, quien representa a una de las cuatro presuntas víctimas, pidiera que se reservara completamente la identidad de las denunciantes. Este martes, la jueza decidió que la audiencia se mantuviera en reserva —como ya estaba previsto—, pero no accedió a esa reserva total de identidades: la defensa de Vargas conserva el derecho a saber quién lo acusa y por qué hechos concretos.
Tremendo lío
Según lo reportado hasta ahora, la Fiscalía recolectó denuncias que datan desde 2024 hasta este año. El ente acusador le imputó el delito de acoso sexual y Vargas no aceptó cargos, un paso procesal que no equivale a una condena ni implica que los hechos estén probados judicialmente.
La Fiscalía tiene ahora tres meses para terminar de armar el caso y solicitar la audiencia preparatoria de juicio. Como se trata de un proceso priorizado, es probable que ese plazo se cumpla en menos tiempo.
El argumento de género detrás de la reserva
Antes de que la audiencia fuera suspendida por primera vez, la Fiscalía pidió aplicar un enfoque diferencial de género en el proceso. La delegada del ente acusador sostuvo ante el despacho judicial que “las víctimas de acoso sexual en entornos laborales tienen derecho, entre otros, a la intimidad, a la confidencialidad, a la no revictimización, a la protección frente a eventuales retaliaciones”. Con ese argumento, solicitó tanto la reserva de la audiencia como la anonimización de la identidad de las denunciantes ante el público y los medios.
El caso se conoció en marzo de este año, cuando Caracol Televisión confirmó que existían denuncias internas contra dos de sus presentadores: Vargas y Ricardo Orrego, entonces subdirector de Deportes del canal. Cinco días después, la cadena anunció la salida de ambos.
Hasta el momento no hay información sobre avances en un proceso legal contra Orrego por las mismas causas. Caracol, por su parte, anunció un proceso de investigación y veeduría externa para evitar casos similares en el futuro.
Vargas condujo durante casi dos décadas la emisión de las 7 de la noche de Noticias Caracol, el espacio informativo más visto del país. También dirigía Voz Populi, un programa de parodias y noticias que se emitía en las tardes por Blu Radio, cadena que pertenece a Caracol Televisión.
En el único comunicado que ha emitido sobre el caso, Vargas apeló a que su carácter es “cercano y familiar”, en referencia a videos que circularon en redes sociales sobre su comportamiento con colegas.
Con la imputación ya formulada, el proceso entra en una etapa de investigación formal. La Fiscalía deberá recopilar y consolidar las pruebas dentro de los próximos meses antes de definir si solicita la audiencia preparatoria de juicio.
En contexto: Caracol Televisión confirma salida de Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego
La Fiscalía pidió aplicar un “enfoque diferencial de género” en el proceso contra el presentador Jorge Alfredo Vargas. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/N7afpCUHfh
— Revista Semana (@RevistaSemana) August 3, 2026
Rafael Poveda también está en un lío similar
El periodista colombiano Rafael Poveda negó, en un video publicado el lunes 3 de agosto en sus redes sociales, haber recibido un derecho a réplica real antes de que se conocieran las denuncias de presunto acoso sexual en su contra. Poveda afirmó que no le dieron esa posibilidad como se ha señalado públicamente.
Asimismo, anunció que el abogado Jaime Lombana se unirá a su equipo jurídico, junto con José Luis Herrera y Wendy Herrera.
Las denuncias fueron divulgadas por el colectivo ‘Yo te creo colega’, que agrupa a periodistas y ha acompañado testimonios de presunto acoso sexual en medios de comunicación. El grupo sostiene una versión distinta a la de Poveda sobre el proceso previo a la publicación.
Según el relato del comunicador, todo comenzó con un mensaje del colectivo. En este se le advertía sobre la publicación inminente de contenidos que lo mencionaban y se le ofrecía enviar comentarios por correo electrónico. Poveda dijo que, tras pedir ser escuchado directamente, sostuvo una llamada grupal con las periodistas Mónica Rodríguez, Laura Palomino y Juanita Gómez, la cual quedó grabada y él mismo difundió.
En esa conversación, Poveda pidió conocer con precisión los hechos que se le atribuían para poder responder. Según contó, las periodistas le prometieron enviarle la transcripción literal de los testimonios, pero finalmente solo recibió resúmenes: tres párrafos para un relato de 13 minutos y dos párrafos para otro de 21 minutos.
El comunicador también habló sobre el cuestionario que le enviaron como supuesto mecanismo de réplica. El mensaje tenía 22 preguntas sobre su comportamiento con colaboradores y colaboradoras. A su juicio, quienes elaboraron ese formulario “estaban actuando como jueces de la República y ellas no están facultadas para tal fin”.