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“Vas a estar ahí, hijo”: padre busca a Juan Felipe, quien se casaba este domingo

El terremoto en Colombia dejó un sinnúmero de historias dolorosas, familias incompletas y desaparecidos.

Hernán Giraldo lleva días sin apartarse de un punto del centro de Pereira: los escombros del Hotel Dibeni, donde su hijo Juan Felipe Giraldo permanece desaparecido desde que el edificio colapsó durante el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto.

“Hijo, te amo. El domingo te vas a estar casando, y si no el domingo, va a ser en ocho o quince días, pero vas a estar ahí, hijo”, repitió Giraldo frente a las cámaras, sin moverse del lugar donde equipos de rescate continúan trabajando entre los restos del hotel.

Según relató el padre, Juan Felipe tenía previsto casarse este domingo con su prometida, Natalia. El joven es padre de un niño de un año y medio.

Lo que confirman las autoridades

El Hotel Dibeni, ubicado en la carrera octava entre calles 15 y 16 del centro de Pereira, se derrumbó el mismo lunes del terremoto. Desde entonces, la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y otros organismos de socorro concentran ahí buena parte de sus esfuerzos de búsqueda.

Este viernes 14 de agosto, la Alcaldía de Pereira informó sobre un posible contacto con al menos una persona con vida bajo los escombros, según reportó el medio regional La Patria. La cifra exacta de personas que aún podrían estar atrapadas en el lugar no ha sido confirmada oficialmente, y las autoridades han pedido a la ciudadanía evitar la difusión de cifras no verificadas.

Una espera que no cede

Para Hernán Giraldo, cada hora cerca del lugar del derrumbe es una forma de sostener la esperanza. “En ese momento es un momento de esperanza, de fe, de que estoy seguro de que mi hijo está vivo”, aseguró.

El padre también hizo referencia a señales que, según dijo, alimentan esa confianza: “Hay vida, hay pequeñas señales de vida”.

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Han sido, en sus palabras, días de mucha tristeza y dolor, mientras los equipos especializados avanzan con cautela entre una estructura que, según rescatistas que han trabajado en otros puntos de Pereira, presenta un alto riesgo de colapsos adicionales por su antigüedad.