Más de cinco días después del terremoto de 7.4 grados que golpeó al occidente del país, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (Ungrd) entregó el último boletín con las cifras actualizadas de las afectaciones en 15 departamentos. Según ese balance, con corte del 16 de agosto a las 9 de la mañana, van 289 muertos, 143 desaparecidos, 4.187 heridos y 354 personas rescatadas de los escombros. Así las cosas, se reportan 450 municipios afectados, 120 mil y 185 mil familias y personas —respectivamente— afectadas y 822 animales víctimas del sismo.
Aunque hubo afectaciones en 15 departamentos, los que sufrieron daños más graves son Chocó, Valle del Cauca, Quindío, Caldas y Risaralda. La mayoría de víctimas fatales se concentran en Cali y Pereira, dos de las ciudades capitales con más daños en el país. Este sismo, que tuvo como epicentro a San José del Palmar (Chocó), también deja cientos de daños a infraestructura. Según la Ungrd, hay más de 127 mil viviendas averiadas, otras 26 mil destruidas y 66 edificios colapsados.
Según Ingeniar, firma colombiana de ingeniería, las pérdidas por el terremoto ascienden a los 30 billones de pesos. Cerca de 24,5 billones son por edificaciones y otros $5,5 billones a infraestructura.
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¿Qué ha hecho el gobierno nacional hasta ahora?
El gobierno de Abelardo De La Espriella lidera un Puesto de Mando Unificado (PMU) nacional, junto a la Ungrd y otras entidades. A través de ese PMU, monitorea en tiempo real las afectaciones en el país tras el terremoto. A su vez, el presidente decretó la situación de desastre nacional, una figura que le permite activar acciones para atender las consecuencias con más agilidad. También declaró emergencia económica, que le da poderes al gobierno para expedir decretos con fuerza de ley. De La Espriella anunció, por ejemplo, la creación del ‘Fondo Milagro’, en donde estarán los recursos destinados a atender la emergencia.
A su vez, el Banco Mundial desembolsó 200 millones de dólares para apoyar la respuesta a la emergencia. También sigue abierta la puerta para préstamos con bancas multilaterales como el banco de Desarrollo de América Latina (CAF) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Entre otras medidas está el alivio tributario en renta, el subsidio de vivienda para las personas que perdieron su casa, alivios económicos para pago de servicios públicos y reconstrucción de viviendas con el sector privado.
A pesar de estas iniciativas, el gobierno de De La Espriella ha sido cuestionado por algunas decisiones como permitir solo el ingreso de rescatistas de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel y no de otros países como México o China. En Cali, donde hacen presencia rescatistas israelíes, han cuestionado su participación. El expresidente Gustavo Petro cuestionó: “¿Son ayuda humanitaria o son soldados de guerra?”, trinó. Por su parte, las representantes del Pacto, Ana Erazo e Isabel Vera, los tildaron de “sionistas” y de “llevarse el crédito” a pesar de no cumplir con sus labores.
El gobierno también ha sido criticado por declaraciones y actitudes frente a la emergencia. El primero en ser cuestionado fue el presidente, quien segundos antes de entregar el primer balance del terremoto a la prensa, se rió, mandó besos y posó. También circula un video en redes sociales de la visita de De La Espriella a El Cairo, Valle, en donde un grupo de personas con celular en mano lo espera afuera de su camioneta. “Manos arriba, manos arriba”, les dice un hombre. Por otro lado, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, también es criticado por decir que la destrucción de colegios le duele más que los muertos y heridos, y por declaraciones a los afectados en Buenaventura.
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