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Polémica en Icbf: ‘Resistencia Chiquita’ y exclusión de la palabra ‘niñas’

La directora del Icbf ordenó excluir la palabra 'niñas' del lenguaje institucional y borrar un mural por presunta instrumentalización de la niñez.

La recién nombrada directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), María Carolina Restrepo, levantó críticas y cuestionamientos en los últimos días por ordenar retirar un mural que tenía la huella del colectivo ‘Resistencia Chiquita’ y por excluir la palabra “niña” del lenguaje institucional. Restrepo llegó en reemplazo de Astrid Cáceres y tiene como propósito proteger los derechos de las infancias y adolescencias del país.

Restrepo es abogada y fue candidata al Senado por Salvación Nacional, el partido de ultraderecha que impulsó al presidente Abelardo De La Espriella. Aunque cuenta con un largo recorrido profesional, ninguno está relacionado con la niñez. De La Espriella ordenó mejorar los procesos de contratación en el Icbf, así como priorizar los programas de alimentación para reducir el hambre.

La polémica por ‘Resistencia Chiquita’, el colectivo de niñas

La directora del Icbf ordenó retirar un mural pintado por niños y niñas por presunta instrumentalización política. En el mura aparece un mensaje que dice: “aquí estuvo Resistencia Chiquita”. “¿Qué es eso?, ¿cómo pueden usarlos? (a los niños) Miserables. Un niño que lo único que tiene que hacer es jugar”, dice la funcionaria en un video registrado en redes sociales.

Ante esto, Antonia Gómez, adolescente de 16 años y fundadora del colectivo “Resistencia Chiquita” respondió. “¿Cómo una persona que habla así puede ser directora de una institución que se supone va a garantizar los derechos de las infancias?”, dijo. Por eso, explicó el origen del colectivo. Antonia lo fundó cuando tenía 6 años, como respuesta al secuestro, abuso y feminicidio de Yuliana Samboní, una niña de también seis años de origen indígena. El caso de Yuliana Samboní indignó al país en 2016 y al día de hoy, sigue siendo uno de los más recordados en la memoria. Antonia quiso crear el colectivo para darles voz a las niñas y defender sus derechos.

“No subestimen la participación infantil y sus criterios. Hagámoslas famosas, ellas surgieron luego del vil asesinato se Yuliana Samboní y fueron invitadas de honor en mi despacho”, dijo la exdirectora del Icbf, Astrid Cáceres. La exfuncionaria además destacó que el colectivo “nos enseñó que los niños y las niñas tienen opinión y participan desde muchos lenguajes” y ha compartido varios trinos en apoyo de Resistencia Chiquita. La senadora feminista, Jennifer Pedraza, también se pronunció. “El problema de llegar a una entidad que no conoce, sin relación con organizaciones, ni experiencia con la población hace que la directora salga con esta ridiculez”, dijo.

El Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Sintrafamiliar) ya denunció ante la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo a la directora del Icbf por presunta vuleración de los derechos a la libre expresión y asociación de las niñas del colectivo Resistencia Chiquita.

La exclusión de la palabra ‘niña’ del lenguaje institucional

“Cuando hablamos de niñez, hablamos de todos los niños y todas las niñas del país, con pleno reconocimiento de su dignidad, sus derechos y las garantías especiales que les otorgan la Constitución y la ley”, se lee en una directriz firmada por la directora del Icbf. “Esta dirección promoverá una comunicación institucional clara, incluyente y acorde con la naturaleza y la misión del instituto, que ponga en el centro aquello que nos corresponde proteger: la niñez, la adolescencia y las familias colombianas”, agrega.

En ese documento, dirigido a los funcionarios y colaboradores del Icbf, se entiende que el uso de la palabra “niñas” queda suprimido del lenguaje institucional. Además, explícitamente se impartieron directrices de comunicación a las sedes regionales, en donde se ordena emplear exclusivamente “niños y adolescentes”.

La senadora Jennifer Pedraza también se pronunció frente a esto. Recordó el artículo 12 del Código de Infancia y Adolescencia que obliga a reconocer las diferencias entre niñas y niños. “Invisibilizar a 7 millones de niñas no es un ‘detalle’, es incumplir la ley”, dijo. La representante del Pacto Histórico, María Fernanda Carrascal, se opuso a la decisión. “Decir niños y niñas no borra a nadie. Borrar a las niñas del lenguaje sí es una forma de invisibilizarlas”, señaló. La exsecretaria de Educación de Bogotá, Edna Bonilla, también criticó la directriz.

La defensa de la directora del Icbf en ambas polémicas

La directora Restrepo contestó a las polémicas. Aseguró que el Icbf protegerá a todas las niñas respetando a la Constitución, a los tratados internacionales y al enfoque de género señalado en el Código de Infancia y Adolescencia. “Mi manera de expresarme no supone, ni supondrá jamás, desconocer sus derechos, sus realidades particulares ni las violencias específicas que enfrentan”, dijo.

Por otro lado, aseguró que “una niña de seis años no constituye, organiza, estructura y sostiene autónomamente un colectivo”, en referencia a Antonia Gómez y Resistencia Chiquita. Por eso, señaló que hay interferencia de adultos y que debe haber un límite entre los pensamientos de una niña y lo que un adulto construye a su alrededor. “La niñez tiene derecho a tener voz. Los adultos tenemos la obligación de garantizar que esa voz sea verdaderamente suya”, explicó.

Contexto: De La Espriella designó a María Carolina Restrepo como nueva directora del ICBF.