La presencia de Matador en el Senado provocó este miércoles un fuerte altercado en la plenaria. El caricaturista Julio César González llegó invitado por el Pacto Histórico, pero senadores y senadoras de distintos partidos protestaron y no le permitieron intervenir. Como se negó a salir del recinto, según reportes de prensa, fue necesario llamar a la Policía Nacional.
Un cartel y una polémica que viene de atrás
González entró con un cartel en el que, de acuerdo con esos reportes, volvía a aparecer caricaturizada como una rata la primera dama, Ana Lucía Pineda, esposa del presidente Abelardo De La Espriella. Además, estuvo varios minutos con él en alto dentro del recinto.
No es la primera vez que el caricaturista queda en el centro de la discusión. El 11 de octubre publicó en X un mensaje en el que cuestionó a la primera dama por las ayudas para los damnificados del terremoto en Pereira. Por esas publicaciones, la Fiscalía abrió una indagación que está en etapa inicial y que no implica que sea responsable de un delito.
Matador en el Senado: el cruce entre congresistas
La senadora Isabel Zuleta, del Pacto Histórico, defendió su presencia y pidió que le dieran la palabra. Incluso se subió al atril para evitar que lo retiraran. Zuleta cuestionó que hubieran despedido a la esposa del caricaturista y sostuvo que fue una retaliación por las críticas de él a De La Espriella. También habló de autoritarismo en Pereira.
Sin embargo, la senadora María Irma Noreña también subió al atril, pero para rechazar la presencia de González. Afirmó que él le pegaba a su esposa, a quien dijo conocer porque fue su jefa durante siete años. En sus palabras, “este no es el lugar donde debe estar un maltratador”.
Mientras tanto, el senador Jota Pe Hernández le gritó en varias ocasiones que era un bandido, en medio de un cruce de palabras. Finalmente, González se retiró del recinto.