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Perfil de Viviane Morales, ministra de Educación de De La Espriella 

Nació el 17 de marzo de 1962. Abogada de la Universidad del Rosario, con maestría en derecho y ciencias sociales de la Universidad de París II. Cristiana desde la adolescencia.

Lleva 27 años de relación con el excongresista y exguerrillero del M-19, Carlos Alonso Lucio, hoy ideólogo y coordinador de empalme del gobierno entrante, encabezado por Abelardo De La Espriella. Se han casado dos veces, por un divorcio de por medio. Y aunque están casados, viven en casas separadas, tal como la misma Morales lo confirmó en esta entrevista. Lucio fue asesor de los paramilitares en 2005 en el marco del proceso de paz con el gobierno de Álvaro Uribe. Actualmente es cristiano, al igual que su esposa. 

Viviane tiene tres hijos de un anterior matrimonio: Gabriela Gutiérrez Morales, Esteban Gutiérrez Morales y Sara Gutiérrez Morales. 

En 1988, fue secretaria general y asesora del antiguo Ministerio de Desarrollo —que hoy en día es el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo—. Luego, fue asesora del constituyente Jaime Ortiz Hurtado de la Unión Cristiana, quien presidió la Comisión Primera de la Asamblea Nacional Constituyente que aprobó la invocación a Dios en el preámbulo de la Constitución.  

Llegó al Congreso por primera vez como senadora en 1991, luego de lanzarse por la Unión Cristiana como cabeza de lista. En 1994 repitió curul también como cristiana, pero aliada con el liberal Alfonso Gómez Méndez. En ese entonces, desde su curul defendió al expresidente Ernesto Samper en el marco del Proceso 8000, porque votó a favor de precluir la investigación en la Comisión de Acusaciones de la Cámara. Fue electa senadora otra vez en 1998 por el movimiento cristiano Movimiento Independiente Frente de Esperanza. Ese año además codirigió el Partido Liberal.

Como congresista, impulsó políticas a favor de la mujer cabeza de familia y fue autora de la Ley de Cuotas que estableció que al menos el 30% de los cargos en la administración deben ser ocupados por mujeres. Esa ley fue actualizada en 2024 y amplificó la cuota al 50% de los cargos. También impulsó la Ley Estatutaria de Libertad Religiosa. Además, presentó un proyecto para despenalizar las drogas, una posición que defendió incluso siendo fiscal general de la Nación. 

A finales de los 2000 se casó con Carlos Alonso Lucio. Al año siguiente, perdió su ojo izquierdo tras infectarse por una bacteria. Por sus problemas de salud, decidió no reelegirse en el Congreso y regresó a la política electoral en 2006 como candidata al Senado por el Partido Liberal, pero solo sacó un poco más de 7 mil votos. Luego de quemarse, el expresidente Álvaro Uribe la designó en la Comisión de Notables para la reforma política que surgió tras el escándalo de la parapolítica que salpicó a decenas de congresistas. 

El 11 de enero de 2011 fue electa fiscal general tras ser ternada por el entonces presidente Juan Manuel Santos junto a Carlos Gustavo Arrieta y Juan Carlos Esguerra. Pero su cargo se cayó el 29 de febrero del 2012. Por 15 votos contra nueve, el Consejo de Estado determinó que su elección en la Corte Suprema estuvo viciada. Finalmente, Morales renunció tres días después de la decisión. 

Como fiscal, ordenó la captura de Andrés Felipe Arias, Bernardo Moreno y Luis Carlos Restrepo por el escándalo de corrupción de Agro Ingreso Seguro en el gobierno de Uribe. También investigó el ‘Cartel de la Contratación’, en donde ordenó la imputación del exalcalde de Bogotá, Samuel Moreno, y su condena. En ese escándalo de corrupción también cayeron excontratistas que aceptaron su culpa como los Nule y Julio Gómez. 

En ese entonces, también ordenó investigar una carta que le hizo llegar el excomisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, en la que salpicaba a su esposo Carlos Alonso Lucio de reunirse con jefes paramilitares. Por su conflicto de interés, le solicitó al entonces director nacional de Fiscalías, Armando Novoa, asignar un fiscal.  En ese entonces, Morales y Lucio se habían vuelto a casar tras separarse de su primer matrimonio. 


En el marco de ese escándalo, incluso la demandaron. Fue cuestionada además por las acusaciones y el pasado de Lucio. Su esposo estuvo involucrado en varias polémicas por haber visitado en la cárcel a los narcotraficantes Rodríguez Orejuela —excapos del Cartel de Cali— y promover una modificación al Código Penal que permitía que los narcotraficantes pagaran sus penas en la casa. También estuvo preso por estafa y falsa denuncia. Dos de sus investigaciones quedaron archivadas. 

Dos años después de renunciar a la Fiscalía, se reeligió senadora por el Partido Liberal. Durante ese periodo, impulsó un referendo para restringir la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo o personas solteras. Ese fue archivado en la Cámara de Representantes. Luego en 2018 renunció al Senado y al liberal para lanzarse a la Presidencia por el extinto partido Somos Región Colombia, pero se apartó de su aspiración en abril de ese año y se adhirió al uribista Iván Duque. 

Una vez Duque ganó la Presidencial, la nombró embajadora de Colombia en Francia. Renunció a ese cargo el 18 de mayo del 2021, para “pronunciarse con más libertad sobre lo que ocurre en el país”, o sea, sobre el Paro Nacional que transcurría desde entonces. 

En 2025, aspiró para reemplazar al magistrado José Fernando Reyes en la Corte Constitucional. Sin embargo, renunció en agosto luego de quedar en la lista de 15 candidatos que pasaron a la audiencia pública para conformar la terna final. Un mes después, cantó su apoyo al entonces candidato ultraderechista Abelardo De La Espriella y en marzo votó por Sara Castellanos al Senado, de Salvación Nacional, el partido que coavaló a De La Espriella. 

En paralelo, su esposo Carlos Lucio era el director programático de esa campaña y el arquitecto intelectual del programa de gobierno de Abelardo. Lucio y De La Espriella son amigos desde hace 25 años y ahora es parte de su círculo más cercano. De hecho, ya fue denunciado por el gobierno saliente de Gustavo Petro por afirmar en una entrevista que De La Espriella no dudaría en extraditar a Petro a Estados Unidos. Incluso, según el minHacienda Germán Ávila, fue el detonante para también suspender de su parte el empalme con el gobierno entrante. 

En medio de esa relación, De La Espriella designó a Morales como su ministra de Educación. Será la encargada de liderar la propuesta de “revolución educativa” que pone en el centro frenar la influencia de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) y “meter a Dios” en los salones.

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