El presidente Abelardo De La Espriella ya cumplió la orden judicial que lo obligaba a disculparse por el acto religioso realizado durante su posesión, el pasado 7 de agosto. Sin embargo, el asesor Carlos Suárez anunció que el fallo será impugnado.
Suárez, asesor del presidente, anunció que el fallo sería impugnado y planteó la posibilidad de que el caso llegue a la Corte Constitucional. “Vendrá la impugnación del fallo y, ojalá, haya revisión en la Corte Constitucional”.
El asesor explicó que la intención es que el alto tribunal se pronuncie sobre el ejercicio de los derechos de libertad religiosa y de expresión del jefe de Estado, un debate que hasta ahora ha quedado en manos de un juez del circuito de Bogotá.
Un debate que no es nuevo: quién debe fallar las tutelas contra el presidente
Suárez planteó, además, que el Consejo de Estado vuelva a asumir la competencia sobre las tutelas presentadas contra el presidente, una función que hoy recae en los jueces del circuito.
Ese cambio de competencia tiene antecedentes recientes. Durante la administración de Iván Duque, un decreto estableció que las tutelas contra actuaciones del presidente fueran repartidas en primera instancia al Consejo de Estado. En 2025, durante el gobierno de Gustavo Petro, se modificó esa regla y estableció que estos procesos fueran repartidos a los jueces del circuito.
Las disculpas ya se dieron, pese al anuncio de impugnación
La noche del domingo, antes de que se conociera con mayor detalle el plan de impugnación, el propio presidente cumplió con lo ordenado por el juez y presentó sus disculpas por el acto religioso.
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De La Espriella explicó primero su postura personal frente a la fe y el Estado. El mandatario dijo identificarse como creyente católico, pero aseguró que respeta la separación entre la Iglesia y el Estado y que garantizará las libertades y los derechos de todos los colombianos sin distinción.
Luego llegó el punto que exigía el fallo. El presidente reconoció que el acto pudo generar incomodidad o resultar ofensivo para algunas personas y, en su condición de jefe de Estado, ofreció disculpas por ello.