Detrás de cada rescate durante la emergencia del terremoto en Cali hubo también un trabajo de planificación menos visible, pero igual de determinante. Julieth Velásquez Ramírez, bombera oficial de Bogotá desde hace siete años y medio, fue una de las personas encargadas de esa labor.
Velásquez integra el Grupo de Élite de Búsqueda y Rescate USAR Col 12 desde hace un año. Durante el apoyo que la Alcaldía Mayor de Bogotá brindó a Cali, asumió su rol dentro de la Mesa de Planificación, considerada el cerebro logístico de las misiones de alta complejidad.

“Somos un grupo pequeño de bomberos, sargentos y cabos encargados de planificar la movilización, el bienestar, cómo se va a llegar y qué necesitamos de los recursos de toda la operación del rescate”, explicó la bombera sobre su función en el equipo.
Un oficio que describe como vocación
Para Velásquez, portar el uniforme no es solo un trabajo. “Nosotros los bomberos nacimos para servir y creo que eso es lo que me motiva cada día a hacer muy bien mi trabajo”, afirmó. Sobre su decisión de dedicarse a este oficio, agregó: “Decidí ser bombera porque me gusta ayudar, me gusta rescatar. Los bomberos no solamente somos seres humanos corrientes; somos personas que daríamos la vida por los demás”.
La bombera apoyó especialmente las labores de búsqueda y rescate en el Hospital Universitario del Valle (HUV), uno de los puntos de atención durante la emergencia.
Estar lejos de casa para ayudar a otra ciudad
Velásquez reconoció que alejarse de su hogar en Bogotá durante los operativos no es sencillo. Su red más cercana está compuesta por su madre y sus dos mascotas. “Realmente yo vivo para mi familia y por mi familia también. Sí, es un poco difícil, pero realmente nuestro trabajo compensa eso: ver los rostros de esas personas que están detrás de cada emergencia superada, es lo que nos motiva también a seguir”, dijo.
Sobre el respaldo de su familia a esta labor, añadió: “Nuestra familia entiende el proceso y ellos saben que disfrutamos el tiempo de calidad que podemos en cada momento. Vivo con mi mamá y mis dos perritos. Y para mí ella es mi todo, es mi orgullo y es lo que me motiva a hacer lo que hago hoy en día”.
La lección que se lleva de Cali
Tras su paso por la ciudad, Velásquez resumió lo que le dejó la experiencia: “Realmente me llevo muchos aprendizajes en la vida, empezando por decir: la vida es hoy. Hay que vivir el hoy; mañana no sabemos si estamos”.
Al cierre de su jornada en Cali, la bombera dejó un mensaje dirigido a la ciudad. “Siento que nosotros somos un país que nos hemos podido levantar de muchas crisis y esta no va a ser la última. Esto nos da fuerza y valentía para salir y seguir siempre adelante, siempre con amor”, expresó.
También destacó el trabajo conjunto entre los equipos de apoyo y la comunidad caleña: “Ánimo. Sé que Cali es una ciudad que siempre ha tratado de salir adelante y que nada le queda grande. Me llevo el amor, el cariño, esa calidad de servicio de todas las personas. Esto es una ayuda mutua y sin ustedes, los de Cali, tampoco podríamos haber logrado lo que hicimos en esta activación”, concluyó.