Verónica Soto vivía en un tercer piso del barrio Alameda, en Cali, cerca de la zona del mercado, junto a su esposo, su hijo y sus dos mascotas. Esa rutina se rompió la madrugada del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto.
“Estábamos durmiendo y cuando nos dimos cuenta que estaba temblando. Tomamos al niño y a nuestras dos perras. Al abrir la puerta, una pared se cayó y se agrietó frente a nosotros”, relató Soto a Alcaldía de Cali.
En los primeros minutos después del sismo, la familia no alcanzó a dimensionar lo que estaba pasando. En lugar de resguardarse, salieron a ayudar a otros residentes del sector que habían quedado atrapados en edificaciones colapsadas.
De ayudar a otros a entender su propia pérdida
Según su relato, Soto y su familia lograron sacar a tres personas de entre los escombros antes de asimilar la magnitud del terremoto en su propio edificio. “Fue ahí cuando entendimos lo dramático que había sido el suceso. Sin saber dónde pasar la noche, nos orientaron a este centro de acopio”, contó.
Ese momento marcó el punto de quiebre. La vivienda donde llevaban su vida se volvió inhabitable y la familia terminó, como cientos de hogares caleños, dependiendo de un albergue dispuesto por la Alcaldía de Cali para atender a los damnificados del sismo.
La incertidumbre de no saber qué sigue
Semanas después del terremoto, Soto hoy describe una mezcla de gratitud y preocupación. Agradece el acompañamiento recibido en el albergue, pero reconoce que el futuro inmediato de su familia sigue siendo incierto.
“No sabemos qué va a pasar el día de mañana y, más, si no tenemos nada. Como madre me preocupa la seguridad de mi hijo”, aseguró.
Según el mismo testimonio, la respuesta institucional y ciudadana ha sido constante desde el primer día. Personas de distintos lugares del Valle del Cauca han llevado insumos al centro de acopio y se han interesado por el bienestar de su hijo y de sus mascotas.
De origen chileno, Soto destacó la solidaridad de los caleños durante la emergencia. “Me le quito el sombrero a los caleños. Que gente tan hermosa. Vienen de diferentes lados del Valle a traernos insumos”, señaló.
La Alcaldía de Cali mantiene activos varios albergues para atender a las familias que perdieron su vivienda tras el terremoto del 10 de agosto. De ahora en adelante, continuarán las evaluaciones estructurales que definirán cuáles edificaciones del sur y otros sectores de la ciudad podrán ser recuperadas.
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