Aunque Bogotá ha sido históricamente el centro del poder político en Colombia, hubo momentos en los que la Presidencia se trasladó a otras ciudades. Guerras civiles, golpes de Estado y problemas de salud obligaron a cinco mandatarios a gobernar desde distintos puntos del país.
Uno de esos casos fue el de Tomás Herrera, quien asumió la Presidencia en 1854 tras el golpe de Estado liderado por José María Melo contra José María Obando. Con Bogotá bajo el control de los rebeldes, estableció el gobierno constitucional en Ibagué. Desde ese lugar del país ejerció el poder entre abril y agosto de ese año.
Tras la salida de Herrera, José de Obaldía continuó gobernando desde Ibagué mientras se mantenía la crisis política. Solo después de la derrota de Melo, el gobierno regresó a Bogotá y Obaldía entregó el poder en 1855.
Años más tarde, durante otra guerra civil, Juan José Nieto fue proclamado presidente provisional por el gobierno liberal. Ejerció la Presidencia desde Barranquilla y Cartagena mientras enfrentaba a la Confederación Granadina. Además, es recordado por ser el único presidente afrodescendiente de Colombia.
¿Teletrabajo?
El cuarto caso corresponde a Rafael Núñez, quien debido a problemas de salud despachó durante largas temporadas desde su residencia en El Cabrero, en Cartagena. Desde allí continuó tomando decisiones, entre ellas el impulso de la Constitución de 1886, que rigió al país durante más de un siglo.
Finalmente, Manuel Antonio Sanclemente trasladó la sede del Gobierno a Anapoima, Tena y Villeta debido a su delicado estado de salud. Sin embargo, en 1900 fue derrocado por un golpe encabezado por su vicepresidente, José Manuel Marroquín.
De La Espriella anunció sedes de la Presidencia
Este tema tomó relevancia por el anuncio del presidente electo Abelardo De La Espriella, quien confirmó que la Presidencia no despachará exclusivamente desde Bogotá. De La Espriella aseguró que su Gobierno contará con tres sedes, entre ellas Cali. La decisión revivió un capítulo poco conocido de la historia colombiana.