Estados Unidos decidió mantener a Colombia en la lista de países que, según Washington, “fallaron de manera demostrable” en sus compromisos contra las drogas durante el último año. La determinación, firmada por el presidente Donald Trump y conocida este miércoles, corresponde a la evaluación para el año fiscal 2027 y llega apenas un mes después de la posesión del presidente Abelardo de la Espriella, el 7 de agosto en Cali.
Junto con Colombia, la Casa Blanca incluyó en esa misma categoría a Afganistán, Bolivia y Birmania. Son los cuatro países que, a juicio de Estados Unidos, no hicieron durante los últimos 12 meses los esfuerzos suficientes para cumplir sus obligaciones internacionales en la lucha antidrogas.
Un waiver que evita el corte de recursos
La descertificación, sin embargo, no significa automáticamente que Colombia pierda la ayuda estadounidense. Trump utilizó una figura conocida como waiver o excepción de interés nacional. Así determinó que mantener la asistencia al país es “vital para los intereses nacionales” de Estados Unidos. La misma excepción se aplicó a Bolivia y Birmania.
En términos prácticos, eso quiere decir que la cooperación en seguridad y los recursos que Washington destina a Colombia continúan por ahora sin interrupciones. El país sigue formalmente en la lista de incumplimiento.
Trump marca distancia entre Petro y De la Espriella
Aunque la calificación de Colombia no cambió frente al año anterior, el documento presidencial sí introduce un giro político. Trump usó el texto para diferenciar al gobierno actual del de su antecesor, Gustavo Petro, bajo quien Colombia había sido descertificada en 2025.
“El pueblo de Colombia tomó la valiente decisión de elegir a Abelardo de la Espriella como presidente”, afirma Trump en la determinación. El mandatario estadounidense agregó que De la Espriella “se ha comprometido a liderar una campaña agresiva contra los cultivos de coca y la producción de cocaína”, que, según Washington, alcanzaron niveles récord durante el gobierno anterior.
Ese respaldo no fue suficiente, por ahora, para sacar a Colombia de la lista. Pero Trump dejó explícitamente abierta la posibilidad de levantar la descertificación en la evaluación del próximo año, si el país muestra resultados concretos.
La respuesta del Gobierno colombiano
A través de su embajada en Washington, el Gobierno de De la Espriella respondió a la decisión y calificó la descertificación como “el reflejo del desgobierno de los últimos cuatro años”. La cancillería colombiana señaló que los acuerdos alcanzados recientemente entre De la Espriella y el secretario de Estado, Marco Rubio, durante un encuentro en Barranquilla, “trazan una hoja de ruta clara” para el país.
Ese encuentro había marcado un giro reciente en la relación bilateral: la administración colombiana busca alinear su agenda de seguridad con Washington, con el objetivo declarado de reducir cultivos ilícitos, aumentar incautaciones y desarticular organizaciones dedicadas al narcotráfico.
¿En qué se basa esta decisión cada año?
La evaluación no es una novedad de este gobierno. Estados Unidos hace este examen anualmente desde hace 40 años, con base en la Anti-Drug Abuse Act de 1986, aprobada durante el gobierno de Ronald Reagan. La determinación de este año se sustenta puntualmente en la sección 706(1) de la Ley de Autorización de Relaciones Exteriores para el Año Fiscal 2003. Obliga al presidente de Estados Unidos a identificar cada año qué países tienen un papel relevante como productores o rutas de tránsito de drogas ilícitas.
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