Por Miguel Ángel Arango
Dilian y Eder ya generan confianza
A día siguiente de los últimos comicios el alcalde electo de Cali, Alejandro Eder y la gobernadora electa del Valle del Cauca, Dilián Francisca Toro, anunciaron sus primeras acciones sin estar posesionados pero con una manifiesta admirable actitud que evidencia su propensión por hacer las cosas bien y pronto.
Estos comportamientos son nuevos en la política local y no hay antecedentes en el inmediato pasado de gobernantes vallecaucanos con disposición de trabajar y al mismo tiempo crear paz política que en el ámbito nacional no existe.
El compromiso de Eder de tener listo el tren de cercanías en menos de tres años evidencia que ese proyecto será una de sus prioridades y desea entregarlo antes de concluir su mandato. El primer encuentro con el nuevo concejo y así sus interlocutores lo hayan visto como frío es buen anuncio para la ciudad cuando pide respeto para las partes.
Rompe con el estilo de su predecesor que compró silencios y complicidades para tomar decisiones en favor de ellos pero en detrimento de toda la ciudad. Ospina llenó de todo tipo de privilegios a su junta directiva para legitimar actos espurios. Hoy señalan a unos pocos concejales como los nuevos ricos de Cali pero ninguno se ha ganado el baloto como consecuencia del aquelarre contractual con el que jugaron de manera inmisericorde con los dineros públicos.
Esa voz de alerta del alcalde Eder de pedir respeto para las partes debe ser de buen recibo por parte de sus conciudadanos. Si el nuevo gobernante es bien intencionado, sino no va a tomar decisiones para favorecer a unos pocos no necesita sacrificar el tesoro público para sacar adelante sus proyectos de acuerdo.
Dilian
Dilian Francisca Toro, tuvo carácter y liderazgo al propiciar el primer encuentro con el alcalde electo pues su partido no lo había apoyado. Seguro no quiso repetir la deplorable experiencia de Armitage cuando le sacó bandera negra y no le permitió hacer obras en Cali. El mismo episodio lo reeditó Ospina con la gobernadora Clara Luz Roldán.
En las tres últimas semanas la gobernadora electa ha hecho contactos importantes en un claro propósito por dinamizar lo que será su segunda administración. El encuentro con el director de la policía para comprometerlo en el propósito de reducir el flagelo de las extorsiones hace suponer que la seguridad ciudadana será uno de sus objetivos.
Ir de la mano con el alcalde Eder para darle vía al tren de cercanías que ya despegó en su anterior mandato debe interpretarse como un propósito de colaboración con el nuevo alcalde de los caleños.
El respaldo ciudadano y la confianza para estos dos mandatarios es total. Conservarlas es responsabilidad solo de ellos dos.
Ubeimar
El exgobernador del Valle del Cauca, Ubeimar Delgado y jefe del movimiento conservador fuerza social invitó a su militancia a un encuentro navideño para el 14 de diciembre a las cinco de la tarde en la sede del barrio Alameda.
Será el primer encuentro con sus líderes después de las elecciones del pasado 29 de octubre y cuando esta organización después de treinta años pierde su curul en el concejo de Cali. Seguramente Ubeimar anunciará que sigue para su movimiento a partir del uno de enero.
Se va
Se da como un hecho que Camilo Murcia, no será ratificado en la secretaría de seguridad y convivencia del departamento. La gobernadora Dilián Francisca Toro, quiere darle una dinámica distinta a esta dependencia.
En esa secretaría seguirá un amigo o amiga del senador de Cambio Radical, Carlos Abraham Jiménez López. Suenan la exalcaldesa de Zarzal María Teresa Giraldo y la exalcaldesa de Dagua Ana María Sanclemente.
El otro postulado es el abogado Diego López, quien fue contralor de Cali. Por su hoja de vida y por su talante debería ser el más opcionado para llegar a ese cargo. En la administración pública es un señor muy respetado.