El pico y placa solidario seguirá rigiendo en Cali toda la semana. La Secretaría de Movilidad confirmó que la medida extraordinaria, adoptada tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a la ciudad el 10 de agosto, se ampliará del martes 18 al sábado 22 de agosto.
El esquema mantiene la misma lógica que ha regido desde el 12 de agosto: la restricción se organiza por terminación par o impar de la placa, no por el sistema habitual de rotación semestral. Aplica de 6:00 a. m. a 7:00 p. m., y cobija tanto a vehículos particulares como a híbridos y eléctricos, que en el pico y placa ordinario suelen estar exentos.
Así queda distribuida la restricción esta semana:
- Martes, 18 de agosto: no circulan placas terminadas en 0, 2, 4, 6 y 8.
- Miércoles, 19 de agosto: no circulan placas terminadas en 1, 3, 5, 7 y 9.
- Jueves, 20 de agosto: no circulan placas terminadas en 0, 2, 4, 6 y 8.
- Viernes, 21 de agosto: no circulan placas terminadas en 1, 3, 5, 7 y 9.
- Sábado, 22 de agosto: no circulan placas terminadas en 0, 2, 4, 6 y 8.
¿Qué pasa si pagaste tasa por congestión?
La Secretaría de Movilidad confirmó a CW+ Noticias que la medida también aplica para los conductores que previamente pagaron la tasa correspondiente para estar exentos del pico y placa. Es decir, quienes realizaron este pago deberán acogerse a la nueva disposición establecida por las autoridades de tránsito.
Mientras atendemos la emergencia, el Pico y Placa Solidario continúa vigente en Cali.
— Secretaría de Movilidad de Cali (@MovilidadCali) August 17, 2026
Antes de salir, verificá tu placa y tené presente la medida.
Entre todos aportamos para que la ciudad pueda seguir moviéndose mejor. ❤️🩹 pic.twitter.com/6A7TnC5DzE
Cali entre escombros, sobrevivientes e historias
Ya se cumplió una semana desde que el calendario volvió a marcar el 10 de agosto. Era un lunes como cualquier otro: la rutina seguía su curso y las personas comenzaban a salir de sus casas para sus lugares de trabajo o de estudio. Nadie imaginaba que, en cuestión de segundos, todo cambiaría. A las 7:34 a. m. del 10 de agosto de 2026, la tierra se sacudió con fuerza en San José del Palmar, Chocó. Un terremoto de magnitud 7.4 apagó sueños, dejó familias bajo escombros y edificios en ruinas. Un terremoto derrumbó todo lo que encontró a su paso.
Aquel lunes fue diferente. No había comida en la mesa ni conversaciones familiares ni mucho menos reuniones laborales. Solamente había dolor e incertidumbre. Una mañana aparentemente normal se transformó en la tragedia más dolorosa del país de las últimas décadas.
En Cali, la semana terminó con un cambio silencioso pero determinante: los equipos de rescate empezaron a dejar atrás la esperanza de encontrar sobrevivientes para concentrarse en la recuperación de cuerpos. Los reportes oficiales de la Alcaldía que alcanzaron 130 fallecidos y 94 desaparecidos según la fecha de corte, describen una ciudad que sigue contando a los suyos mientras retira, tonelada a tonelada, lo que quedó de sus edificios.
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